coreaUn misionero surcoreano detenido en Corea del Norte ha confesado que ha cometido delitos contra el Estado en un intento por establecer una iglesia clandestina, conforme a un vídeo dado a conocer este jueves por la agencia estatal de noticias KCNA.

El misionero surcoreano, identificado por Pyongyang como Kim Jong Uk, de 50 años, ha hablado en lo que parece ser una conferencia de prensa organizada por las autoridades norcoreanas delante de retratos de los exdirigentes Kim Jong Il y Kim Il Sung.

Su repentina aparición ha sido una sorpresa tras los signos de una acercamiento entre las dos Coreas tras las reuniones de la semana pasada de familias separadas desde la Guerra y la oferta de Seúl de ofrecer ayuda a Pyongyang para combatir la fiebre aftosa.

«Desde la primera vez que llegué a Dandong, en China, en agosto de 2007, he pensado mucho en infiltrarme hasta Pyongyang», ha relatado Kim en la grabación. El hombre, que viste un traje oscuro y corbata, ha indicado que contactó por primera vez con norcoreanos estando en China como misionero.

«Les dije que deberíamos construir una nación de Dios y acabar con el régimen y el sistema político norcoreano. Les di una educación antirepublicana y órdenes de volver y construir una iglesia clandestina», ha precisado.

Corea del Norte denuncia que Kim es un espía norcoreano que estaba intentando en secreto derrocar al régimen. Pyongyang anunció en noviembre que había detenido a un espía surcoreano y le estaba investigando por cargos de espionaje.

SEÚL PIDE LA LIBERACIÓN

Tras conocerse el vídeo, el Gobierno surcoreano ha instado a Pyongyang a liberar Kim. «Es difícil de entender que (Corea del Norte) llame a nuestro ciudadano, que está realizando simples actividades religiosas, un criminal contra el estado», ha afirmado el portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, Kim Eui Do.

Corea del Norte apoya la libertad de religión pero es uno de los regímenes más opresores en ese sentido. Naciones Unidas mencionó este mes la falta de libertad religiosa en un informe sobre los abusos a los Derechos Humanos cometidos en el país y que comparó con la Alemania nazi.

El régimen norcoreano mantiene detenido al misionero coreano-americano Kenneth Bae desde hace más de un año y le ha condenado por intentar derrocar al Estado. Un tribunal norcoreano condenó a Bae a 15 años de trabajos forzados y hasta ahora los esfuerzos de Washington por lograr su liberación han sido en vano.

(Fuente: EP/ Reuters)