Este domingo, 24 de noviembre, terminó la «gira» por España del autor de «Encontré a Cristo en el Corán». Cuando te sientas en la butaca para escucharle, recibes algo totalmente distinto a lo que esperabas encontrar.

encontréacristoenelcoránEl indio Mario Joseph no comienza enumerando todas las penurias que ha pasado tras su conversión del Islam al Catolicismo, que lo hace a lo largo de la conferencia; tampoco da una charla totalmente espiritual sobre lo maravilloso que es ser católico, que también lo explica; no se las da de «superhombre», porque llevan 18 años intentando matarle, hecho que es totalmente cierto. Lo que hace Joseph es ganarte con su sentido del humor, su energía  y sus dotes de orador. Y, cuando termina, te das cuenta cuánto te llevas de su conferencia y qué pobre es tu fe.

Mario Joseph comienza cantando el Padrenuestro en arameo, que es como lo rezaba Jesús. Observando su rostro lleno de paz, te das cuenta que está hablando directamente con Cristo. Y empiezas a pensar cuántas veces rezar el Padrenuestro de carrerilla.

Después, empieza a contar su historia. Nació en una familia musulmana. El médico le dijo a la familia que la única forma de salvar la vida de su madre, que padecía una infección, era abortarle. Pero su madre decidió escaparse del hospital para que su hijo pudiera nacer. Hoy en día, tanto su madre como, claro está, él, siguen vivos. Sin embargo, lleva 18 años sin saber nada de su madre, pues tras su conversión, ella, como otros muchos familiares, no quiso saber nada de él.

Cuando tenía cinco años, sus padres decidieron no enviarle a la escuela porque «pertenecía a Alá», así que con ocho años comenzó a estudiar en una escuela musulmana para ser imán. A los 18 años se convirtió en uno de los clérigos más jóvenes del Islam.

mariojosephÉl era  imán asistente en una mezquita. Un día, predicando que Jesús no era Dios, alguien le preguntó: Si no es Dios, ¿quién es? Quiso investigar y se leyó el Corán entero. En él aparecía que «Jesús es la palabra de Dios, el espíritu de Dios». Entonces, fue a su profesor y le preguntó cómo creó Dios el universo. Este le contestó que a través de la palabra.

Fue en ese momento cuando comenzó a cuestionarse su fe musulmán. Era un imán, pero por dentro era cristiano. El Corán dice también que si tienes duda sobre el Corán, leas la Biblia y hables con gente que lee la Biblia. Así apareció en la Escuela de Biblia Divine, en Bedezda.

Estando allí estudiando la Biblia, apareció en un periódico: Su familia se enteró de que estaba viviendo con católicos y lo estaban buscando. Su padre llegó a la Escuela de Biblia y le rompió la nariz por convertirse. Le llevó a su casa y entre él y sus hermanos y tíos le desnudaron, le ataron de pes y manos y le dieron una paliza. Le ponían chili picante en los ojos, en la boca y en las heridas. No le dieron comida y agua en varios días. Le decían que si rechazaba a Jesús le daban de comer. Su hermano incluso le orinó en la boca. En medio de esas palizas, se quedaba inconsciente, pero en esos momentos tenía visiones celestiales.

En un forcejeo con su padre, este se clavó un cuchillo. Cuando fueron todos al hospital con su progenitor, logró escaparse del que había sido su hogar. Como pudo, llegó a un taxi. La Providencia quiso que el taxista fuera católico, y le llevó de vuelta a la Escuela de Biblia. Su familia aún quiere matarle.

Esta es, muy resumida, la historia de Mario Joseph. Entre palabra y palabra, el autor de «Encontré a Cristo en el Corán» (que cuenta mucho más que este artículo y que la conferencia), anima al público a saludar a Cristo con un «Hola, Jesús» y a decirle «Te quiero, Jesús». Finalmente, reza por todos los asistentes, que se van habiendo descubierto una profunda fe en Jesucristo. La fe del que no la ha vivido desde pequeño y, quizás por eso, sabe que es tan importante.