El sorprendente origen de los hospitales

El sorprendente origen de los hospitales

Artículo escrito por José Jara – Profesor de Historia de la Medicina. Universidad Francisco de Vitoria

¿A quién se deben los primeros hospitales?

Santuario y sanatorio de Pritaneión, dedicado a Asclepio

Puede que muchas personas no sepan responder a la pregunta sobre cómo aparecieron los primeros hospitales. Sin embargo, la respuesta a esta cuestión es la clave para entender muchos otros sucesos que ocurrirían más tarde. Durante los siglos que abarcan la civilización mesopotámica, el desarrollo de la Grecia clásica y los primeros tres siglos del Imperio Romano, a nadie se le ocurrió fundar un hospital.

En este largo periodo de tiempo de las civilizaciones que consideramos el fundamento de nuestra cultura actual, sólo tenemos noticia de la existencia de los templos de Asclepio, en Grecia, como lugar al que acudían los enfermos aquejados de diversos males buscando una curación milagrosa a través del sueño en una noche de estancia en los mismos. 

Hospital de campaña en la Columna de Trajano

Hospital de campaña en la Columna de Trajano

Por otra parte, sabemos de los hospitales militares de campaña denominados valetudinaria que acompañaban en sus campañas a la Legiones del ejército romano, pero en todo este tiempo no hay noticias de auténticos hospitales de crónicos.

Los enfermos se atendían en la propia vivienda familiar o quedaban expuestos a la caridad pública malviviendo de limosnas en las calles de las urbes o, lo que es peor, siendo expulsados de la comunidad con el descalificativo de ser “impuros”.

Santos de Dios: 27 de diciembre: Santa Fabiola

FABIOLA

CONSTATINO EL GRANDE

Toda esta situación de desamparo cambió a partir del siglo IV d.C. con el Edicto de Constantino en el año 313, cuando tras ser concedida la libertad a los cristianos para ejercer su religión y participar en la vida pública, una mujer llamada Fabiola, patricia romana, después de su conversión comienza a ejercer una actividad nunca antes descrita en la Roma imperial.

Según cuenta el autorizado testimonio de san Jerónimo “Ella fue la primera que construyó un hospital para acoger a todos los enfermos que encontraba por las calles: narices corroídas, ojos vacíos, pies y manos secas, vientres hinchados, piernas  esqueléticas, carnes podridas con un hormiguero de gusanos, … Cuántas veces, personalmente ella cargó con enfermos de lepra que otros, también hombres duros, no acertaban ni siquiera a mirar. Ella les daba de comer y hacía beber a aquellos cadáveres vivientes una taza de caldo (…). Ni siquiera con cien lenguas o con una garganta de bronce podría nombrar todas las crueles enfermedades  de los sufrientes pobres que Fabiola alivió de modo tan milagroso que muchos sanos llegaron a envidiar a los enfermos”.

JULIANO EL APOSTATA

JULIANO EL APOSTATA

Surge así el concepto de “hospital” como lugar en el que se practica la hospitalidad, la acogida,  con quienes antes se encontraban desvalidos, sin tener adónde ir ni quien les atendiera en el trance sus enfermedades. 

Este revolucionario concepto de asistencia institucionalizada, además, no constituyó un hecho aislado sino que, a partir de su puesta en práctica inicial, dio lugar a una extensa red de asistencia desarrollada por parte de los nuevos cristianos que, de este modo, hacían que palabras de Jesús recogidas en los Evangelios tales como “lo que hagáis con estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hacéis” (Mt 25, 31-46), no se quedaran en letra muerta sino que se convirtieran en un estímulo para una intensa acción de ayuda humanitaria que se fue propagando por el Imperio Romano.

De hecho, resulta muy clarificador para valorar la trascendencia de la nueva situación creada, recordar que cuando el emperador Juliano el Apóstata (331-363 d.C.), llamado así por su apostasía de la religión cristiana en la que fue educado, decidió reimpulsar de nuevo los cultos paganos, una de sus primeras medidas fue intentar convencer a los sacerdotes de esos cultos de que se implicaran en obras asistenciales siguiendo el ejemplo del cristianismo, ya que veía en esa asistencia institucional uno de los motivos por los que cada vez más personas se unían a este nuevo culto religioso.

De hecho, en una carta dirigida al clero imperial, observó que consideraba “vergonzoso que cuando ningún cristiano jamás tiene que mendigar y los impíos galileos sostienen no solo a sus propios pobres sino también a los nuestros, todos ven que nuestro pueblo no recibe ayuda de nosotros”. Es obligado decir que este empeño del emperador tuvo poco éxito y fue recibido con escepticismo por los sacerdotes paganos, que se habían convertido en un tipo más de funcionarios del imperio.

Sin duda, sería deseable que todo esto pudiera ser enseñado a las nuevas generaciones, tanto en el currículum escolar como en los planes de estudio de nuestras universidades, ya que recordar nuestras raíces puede ser el modo más apropiado de valorar todo lo bueno  de lo que somos herederos y beneficiarios gracias a  los que nos precedieron en el camino de la Historia. Todo un reto que deberíamos asumir urgentemente.

REFERENCIAS

  • San Jerónimo. Carta 77, 6. Texto citado en: Luca Borghi. Breve Historia de la Medicina. Ediciones Rialp. 2018. p 60.
  • Paul Jonson. La Historia del Cristianismo (II). Penguin Random House Grupo Editorial SAU. 2018. p 29.

 

 

 

Los tres mejores trabajos de alumnos del Curso de Doctrina Social de la Iglesia

Los tres mejores trabajos de alumnos del Curso de Doctrina Social de la Iglesia

 

Publicamos los tres mejores trabajos del Curso de Doctrina Social de la Iglesia. Haz clic sobre cada titulo y podrás disfrutar de su lectura al completo. Los temas escogidos son:

Compartimos algunos fragmentos de cada trabajo de nuestros alumnos para ofrecer algunas pinceladas de tan magnificas exposiciones sobre los títulos seleccionados. 


LA JUSTICIA SOCIAL

Un concepto a debate

ANTONIO ARÉVALO VILLA
TRABAJO FINAL DE CURSO SOBRE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

INTRODUCCIÓN

Los cristianos sabemos que la dignidad del ser humano es original; es decir, está en los orígenes mismos de su existencia como ser creado por Dios a su imagen y semejanza. Desde nuestro origen somos también seres sociales (por algo fuimos creados hombre y mujer) y libres para buscar a Dios y poder realizarnos plenamente; es esta libertad «la que hace del hombre un sujeto moral»

Buscando realizar actos moralmente buenos, el hombre se realiza mediante una vida virtuosa. El catecismo define la virtud como «disposición natural y firme a hacer el bien»

Las virtudes «regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe».

Todas las virtudes se agrupan alrededor de cuatro, llamadas por ello cardinales.
El catecismo nos recuerda la enseñanza del libro de la Sabiduría: «¿Amas la justicia? Las virtudes son el fruto de sus esfuerzos, pues ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza».

Como virtud, la justicia consiste en «la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que le es debido»; pero la justicia es también un valor fundamental que el hombre ha de ejercer para vivir en sociedad y así lo reconoce el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (Compendio, en adelante) recogiendo la opinión de Santo Tomás de Aquino.

Como valor, la justicia se convierte en punto de referencia para ordenar la vida social con el objetivo de alcanzar el bien moral que los principios de la Doctrina Social de la Iglesia (dignidad de la persona humana, bien común, subsidiaridad y solidaridad) aspiran a conseguir. Como expone el Compendio, la justicia social «representa un verdadero y propio desarrollo de la justicia general, reguladora de las relaciones sociales según el criterio de la observancia de la ley.
La justicia social es una exigencia vinculada con la cuestión social, que hoy se manifiesta con una dimensión mundial; concierne a los aspectos sociales, políticos y económicos y, sobre todo a la dimensión estructural de los problemas y las soluciones correspondientes».

Este texto de Juan Pablo II que recoge el Compendio, no parece una definición clara de qué es la justicia social,
¿Cuál es el contenido exacto que trataría? ¿Cuáles sus objetivos y metodología?; además, dado que la definición clásica de justicia distingue entre justicia conmutativa, distributiva y legal, se hace necesario ver cómo encajaría esta concepción de la justicia social dentro de la visión clásica de justicia. En un artículo de febrero de 2019 en Infovaticana, Miguel Ángel Sanz afirmaba: «Por mucho que se lea sobre justicia social, es prácticamente imposible encontrar una definición… Ni la define el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ni la define el Catecismo de la Iglesia Católica. A pesar de que el Catecismo dedica todo un capítulo a la justicia social».

Para añadir más confusión, la denominación de justicia social se ha extendido al ámbito económico, social jurídico y político. La ONU ha declarado el 20 de febrero como el día de la justicia social y relaciona este término con los de desarrollo social, trabajo, reducción de la pobreza y promoción de «sistemas económicos nacionales y mundiales basados en los principios de la justicia, la equidad, la democracia, la participación, la transparencia, la rendición de cuentas y la inclusión»

UNICEF, en la explicación de esta celebración, aclara que «la justicia social se basa en la igualdad de oportunidades y en los derechos humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal»

Desde el análisis anglosajón, hay quien equipara justicia social con las tesis de John Rawls, para el que la justicia social, según resume Carlos Andrés Pérez-Garzón12, «consiste en la adecuada organización de una sociedad democrática donde se respeten y promuevan en la mayor medida posible las libertades y oportunidades de todos»,

Desde otros puntos de vista, incluido el filosófico, hay quien tiende a equiparar justicia social con justicia distributiva. «El pensamiento clásico y el pensamiento contemporáneo en torno a la justicia coinciden en plantear el problema de la justicia distributiva o justicia social en relación con la manera más adecuada de distribuir los bienes y las cargas, así como los derechos y los deberes entre los miembros de una sociedad determinada», afirma Carlos de la Torre.

En política, el uso y abuso del término ha acabado en gran medida con su significado. Usado a principio de siglo XX por conservadores católicos y, a mediados de siglo, durante la dictadura de Franco, ha acabado siendo «tomado como rehén por los progresistas, tanto en el mundo secular como en la Iglesia. Lo han convertido en un término genérico para ayudarles en la imposición de fórmulas ideológicas y de derechos recién concebidos en nuestras instituciones comunes, o para promover sus causas preferidas» Esta afirmación de Marlin adquiere tintes esperpénticos, aunque también humorísticos, cuando encuentro en este mes de mayo de 2021 un grupo de Facebook, con más de 20.000 miembros, denominado «YO ESTOY CON ROCÍO CARRASCO, JUSTICIA SOCIAL PARA ELLA».

     Este trabajo no aspira a desenredar esta madeja pero sí, al menos, a aclarar algo el panorama.

Para ello hemos de partir de la definición de justicia general y pasar posteriormente a ver el origen y evolución del concepto de justicia social, intentando diferenciar el uso del término por el derecho y la política del expresado por el magisterio de la Iglesia.


Dignificación y Humanización del Ser Humano

en Referencia a la Ley de EUTANASIA

MARÍA DEL PILAR PASCUAL ALBALATE
Trabajo Fin de Curso Doctrina Social de la Iglesia

LA PERSONA HUMANA

Cada persona humana ha sido creada por Dios, dotada de dignidad y derechos inalienables como también los deberes, en el que la persona humana es el fundamento y la razón de ser de la sociedad, por tanto, es deber principal de cada sociedad defender y promover la dignidad humana y sus leyes fundamentales.

Según el punto 108 del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (en adelante, CDSI), nos dice: “el mensaje fundamental de la Sagrada Escritura, anuncia que la persona humana es criatura de Dios” (Sal 139, 14-18) y en (Gn, 1 27) “Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios los creó, macho y hembra los creó”.
Dios coloca la criatura humana en el centro y en la cumbre de la creación: al hombre (en hebreo “Adam”) plasmado con la tierra (“adamah”) Dios insufla el alimento de la vida (Gn 27).

Por tanto, por haber sido hecho a semejanza de Dios, el ser humano, tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino ALGUIEN. Es capaz de conocerse, de poseerse, y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado por la Gracia, a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar en su lugar”. (Punto 108 CDSI)

La relación con Dios exige que se considere la vida del hombre sagrada e inviolable (CIgC punto 2258). En el que, el quinto mandamiento “no matarás” (Ex 20,13; Dt 5,17) tiene valor porque sólo Dios es Señor de la vida y de la muerte (217) Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes, 27; AAS 58 (1966); CIGC puntos 2259-2261)

¿Qué significa dignidad?

En la práctica, ningún ser humano puede ser degradado o reducido a ser un mero instrumento para fines que son ajenos a su desarrollo personal.

En particular, la vida humana de una persona y su dignidad, no deben ser sacrificados con el fin de llevar a cabo investigaciones científicas o por objetivos económicos, miliares, sociales o políticos (DDSI 133). Ante ello, el punto 1880 del CIGC, dice que la sociedad es un grupo de personas ligadas de una manera orgánica por un principio de unidad que supera a cada una de ellas.

Una sociedad, es un grupo de personas unidas por un bien común.

Cada ser humano aunque parezca frágil y poco importante a los ojos humanos, representa a Dios en la tierra. En el que cada persona es un ser singular y único. Con cada niño es concebido como algo maravilloso llega a este mundo simplemente por el hecho de ser, cada persona tiene derecho a existir (CDSI 131).

Tanto la Ley del Aborto, como, en la Ley de Eutanasia, van en contra de la dignidad humana que es primero y mayor principio social, en el que le debemos a cada ser humano el respeto y el reconocimiento de su propio ser.

Como seres humanos, somos dignos desde antes de nacer, es decir, desde el momento de la concepción hasta el momento de su fallecimiento. Ahora bien, si continuamos con el punto 112, el respeto debido a la inviolabilidad y a la integridad de la vida física, tiene su culmen en el mandamiento positivo, es decir:

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lv 19,18)

Sin embargo, en el punto 132 del CCDSI, “respeto de la dignidad humana”, no puede absolutamente prescindir de la obediencia del principio de “considerar al prójimo como otro yo, cuidando en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para vivirla dignamente” (Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et spes, 27)

También nos dice en el punto 133 párrafo segundo; las autoridades públicas vigilan con atención para que una restricción de la libertad o cualquier otra carga impuesta a la actuación de las personas no lesionen jamás la dignidad personal y garantice el efectivo ejercicio de los derechos humanos. Todo esto, una vez más se funda sobre la visión del hombre como persona, es decir, como sujeto activo y responsable del propio proceso de crecimiento junto con la comunidad con la que forma parte.

Si en verdad lo pusiéramos en práctica todo lo que dice la Doctrina Social de la Iglesia, y, en especial, al respeto de la dignidad de la persona, todo cambiaría y sería una humanidad con una subsidiaridad perfecta. En cambio, nos topamos con clases políticas que van a lo “suyo”, sin importarles nada la persona, es decir, si desde la concepción es considerada persona, vamos a proceder a cometer un asesinato bien llamado aborto, o, bien al final la vida, llamada eutanasia, y, no pasa nada.

Si la persona es mayor, no es productiva y se siente sola y desamparada, nos la quitamos de en medio por medio de la Ley de Eutanasia, y, tampoco pasa nada, ¡para qué!

Si la persona la consideramos y la tenemos como objeto, en vez de verlo como un ser humano y social, ¿de qué sirve qué viva? Si ahora, también vamos a poner trabas para que la objeción de conciencia se penalice para aquellos que se acojan a ella.

Sinceramente, ¿dónde empieza y dónde acaba la libertad con éste gris oscuro panorama? ¿Dónde queda la dignidad del recién nacido total y absolutamente indefenso ante una sociedad pasiva que no ve o no quiere ver que se está realizando un asesinato? Porque no se puede decir de otra forma más sutil.

¿Con qué virtud nos quedaríamos? ¿Con la de la justicia? ¿Qué papel tienen, los que lo promueven? Se nos va “la olla” con todo esto de verdad, sólo nos vemos a nosotros mismos y no vemos o queremos ver la verdad que tenemos delante de nosotros.

Cuando tenemos estos frentes, en algunos casos se nos escapan de las manos porque vemos que todo es una INJUSTICIA con mayúsculas, y, una de dos, o, nos callamos, o, nos echamos a las calles a protestar o reivindicar el derecho a la vida y a una muerte digna que nos merecemos como personas y seres humanos que somos.

Empieza la disyuntiva de que cuando eres joven, perfecto, tienes más posibilidad de trabajar, económicamente eres productivo y conforme vas llegando a la edad adulta, ya no, produces igual a cuando estabas en activo, la soledad se manifiesta, te haces preguntas sin respuesta lógica a lo que está sucediendo a tu alrededor y te sientes sólo y abandonado, cuando la verdad, es diferente, es distinta, es decir, ¿por qué no acompañamos a la persona hasta el final de su vida? ¿Qué es lo que lo prohíbe, o, quién? Nadie.

Somos nosotros mismos con la sociedad, intentamos humanizar de la mejor manera posible, el estar a su lado, acompañándolos, sirviéndoles en lo que necesitan, y, estamos ante la virtud de la fortaleza y la templanza, para seguir y no caer.

Existen Instituciones, las cuales realizan un trabajo precioso, aunque, muy duro en muchas ocasiones, son Instituciones, que desarrollan o que aplican los Cuidados Paliativos, con el fin de que la persona moribunda, fallezca dignamente por lo que es y por lo que ha representado durante toda su vida.

Si conociéramos la labor humana, trascendente, solidaria de estas Instituciones, o, Servicios de Paliativos en los Hospitales, para que se dieran a conocer, que digan o expliquen cómo desarrollan su trabajo, que se expanda a la sociedad en general que hay vida a pesar del dolor y el sufrimiento, que están ahí, y, que son personas, no “bichos raros”.

También es cierto y es verdad, que muchas veces, se nos plantean situaciones muy complejas y difíciles de plantear, es decir, personas con enfermedad degenerativas graves o gravísimas, en la que la vida tanto física, moral, y, psicológica, se va minorando cada vez más y entran en un bucle muy difícil de salir, y, en la que incluso, se plantean una eutanasia por no decir en un suicidio premeditado y en algunas ocasiones, llegando a su término, por desgracia.

Es aquí donde intervienen las Unidades de Paliativos, que son unidades multidisciplinares para acompañar, servir, atender, saber estar en cada momento, ya no sólo actúan con el propio enfermo, sino también con la propia familia, pilar fundamental en todos estos casos porque en muchas ocasiones, por no decir en la mayoría de las mismas, se convierten en personal sanitario, ya que, no llegan ni los propios profesionales.

Ahora bien, estas áreas multidisciplinares, pasan por los Servicios de Oncología, Neurología, Medina Interna, Endocrinología y Nutrición, Geriatría, Psicología, Psiquiatría. Las personas que componen todos estos Servicios, son profesionales que saben perfectamente lo que hacen, sí, por supuesto que ¡SÍ! Sin embargo, ellos no los ven como enfermos con patologías terminales, enfermedades raras, discapacidades, ¡¡NO!!

Ellos los ven y seguirán viendo como personas dignas hasta el último suspiro y aliento de vida que tengan, y, es aquí donde se marca la diferencia, es decir, no se juega con la persona, no la juzgan por su pasado de vida, sino de su propia existencia como tal, en que “se relativiza todo lo que conlleva, es decir, el final de la vida”.

En el que también se plantean múltiples temas tanto éticos, morales, deontológicos, sociales y económicos. En cambio los que cogen las manos día a día en los hospitales, son conscientes del valor de sus vidas y que vale «encontrar el equilibrio para que cada persona viva su muerte con dignidad», según el Dr. D. Antonio Noguera Tejedor, Facultativo Especialista en Cuidados Paliativos del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid.


Ejercicio de la Medicina y Doctrina Social de la Iglesia

Gonzalo Sánchez del Cura

Trabajo Fin de Curso Doctrina Social de la Iglesia

DILEMAS ÉTICOS DESDE LA PERSPECTIVA DE UN MÉDICO CRISTIANO

Los cristianos creemos que el amor divino está en el origen y en el mantenimiento de toda la  naturaleza. Por ser imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona, no es solamente algo sino «alguien»: es la perfecta unidad de cuerpo y alma.

VALORACIÓN ÉTICA DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA

El hijo tiene derecho a ser concedido en el seno del matrimonio y el derecho a conocer a sus propios padres.

-Inseminación 

Por lo que tiene de manipulación y artificiosidad convierte la procreación (que es un acto personal) en un acto tecnificado, privado de toda relación interpersonal. El hijo es el fruto de un acto de amor de los padres y el único lugar digno para engendrarlo moralmente ilícito cuando, la técnica sustituye absolutamente al acto conyugal.

-Fertilización in vitro

Además de lo anterior, el embrión es un ser humano en fase embrionaria no una cosa. En la fecundación in vitro se pierden embriones y estos tienen un valor tan pleno como la de otro ser humano. Por lo tanto, si se manipula un embrión o si deliberadamente se le deja morir, se está atentando a un derecho fundamenta ( Donum Vitae 1987)

El ser humano debe ser respetado como persona desde el primer instante de su existencia.

Cuando la esterilidad de una pareja se resuelve por este sistema, no puede olvidarse que se ha conseguido a costa de sacrificar varios seres humanos, de auténticos abortos, y esto es éticamente inaceptable.

En el caso de la fecundación in vitro heteróloga ( esperma y óvulo de donantes), se advierte fácilmente su carácter inmoral, por que que supone de paternidad anónima.

No es aceptable suscitar en la mujer la idea del derecho al hijo, cuando propiamente una persona no tiene derecho a poseer a otra persona.

La condición todopoderosa que se atribuye a la ciencia hacen insoportables nuestras frustraciones, el deseo se convierte en un absoluto:

Un hijo cuando quiera, como quiera y a cualquier precio.

Ningún hijo si no quiero y a ningún precio.

Que decir de la incoherencia de nuestra sociedad, que dedica inmensas fortunas a la concepción de un bebe probeta y al mismo tiempo inmola miles de seres humanos mediante el aborto. Ambas prácticas se consideran un progreso.

Diversas Conferencias Episcopales se han pronunciado negativamente sobre la Reproducción asistida, señalando sus reservas morales a estos métodos artificiales.

Si se desatienden las reservas éticas, se habría llegado a la mayor locura de la historia, una sociedad que genera niños sin padre ni madre, donde la palabra amor carece de significado alguno. La procreación sería una mera técnica.

REDUCCIÓN EMBRIONARIA

La fecundación in vitro suele dar lugar a embarazos múltiples, algunos de estos embriones mueren espontáneamente. Teniendo en cuenta que estas generaciones múltiples plantean problemas de prematuridad y otros, se justifica la selección y eliminación de embriones para salvaguardar la vida de uno de ellos, u otras razones.

  • Decisión de los progenitores, que no desean o no se sienten preparados para afrontar la llegada de varios hijos al mismo tiempo.
  • Razones eugenésicas, cuando se constata que algún embrión presenta alguna anomalía.
  • Indicaciones médicas: riesgos para el feto o para la madre.

La Encíclica Evangelium Vitae rechaza este modo de proceder.

«Jamás podrá ser moralmente ilícito provocar la muerte de manera voluntaria».

REGULACIÓN DE LA PROCREACIÓN

El matrimonio y el amor conyugal están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de la prole. En la misión de la transmisión de la vida deben tener:

discernimiento que atenderá a su bien personal, al de sus futuros hijos y en conjunto al de la comunidad familiar.

Los métodos de regulación de la natalidad pueden ser naturales y artificiales.

Métodos Naturales o Planificación familiar natural.

Estos se refieren a las técnicas para buscar o evitar los embarazos, mediante la observación de los signos y síntomas que, de manera natural, acontecen en las fases fértiles e infértiles del ciclo menstrual ( ovárico, endometrial, vaginal). Para evitar los embarazos, no se utilizan fármacos ni procedimientos mecánicos o quirúrgicos. Se basa en la abstinencia sexual en los días fértiles.

Estos métodos requieren el conocimiento del ciclo genital femenino,  y son de eficacia alta.

  • Método Billings: consiste en la observación del moco cervical.
  • Método Sintotérmico: consiste en la observación del moco cervical y en la detección de la temperatura basal de la mujer. 
  • Método de la lactancia materna: como factor inhibidor de la ovulación.

Han aparecido nuevas tecnologías, pero ninguna tan eficaz como la del conocimiento de los días fértiles, para espaciar o favorecer los embarazos.

Como conclusión se puede afirmar que la aplicación práctica de estos métodos, se basa en el conocimiento de los procesos biológicos que se producen en el ciclo genital femenino. Su eficacia es alta.

Son métodos sencillos que requieren la colaboración de personas comprometidas en la explicación de los mismos. 

Estos método implican para la pareja un modo de vida, más que la aplicación de una mera técnica.

La continencia periódica se vive como una oportunidad de fortalecer el amor conyugal a través del desarrollo voluntario y consciente de otras manifestaciones de amor, como la ternura.

ASPECTOS PASTORALES

Para la moral Católica, la continencia periódica es una virtud y es el único método lícito para realizar la unión conyugal, evitando la concepción.

Los esposos deben juzgar la gravedad de los motivos, para excluir la transmisión de la vida.

Humane Vitae presenta la paternidad responsable como expresión de un valor ético.

La Iglesia reconoce que puede haber motivos para limitar o distanciar los nacimientos, pero proclama, que los matrimonios deben valorar muy seriamente su actitud ante la procreación.

Existe una conexión entre la virtud de la continencia y la vida espiritual de los cónyuges.

El dominio de sí, enriquece a los cónyuges en valores espirituales, se respeta el orden establecido por el creador, por el que los cónyuges reconocen que no son árbitros de la vida empobrecimiento de las manifestaciones afectivas, sino que por el contrario las hace más intensas espiritualmente y de ese modo se logran que se enriquezcan. (…)

 

ARGUMENTOS ABORTISTAS Y SU CRÍTICA

Comienzo de la vida humana. Se aduce que en el inicio del desarrollo embrionario no existe vida humana, por lo tanto nada impide su eliminación. La vida existe desde el primer momento de la concepción, hecho biológico. 

La vida y el desarrollo de su programa (ADN) comienza en este momento, es independiente de los progenitores y termina con la muerte del individuo. (…)

Libertad para disponer del propio cuerpo. «Mi cuerpo es mío» «Nuestro cuerpo nos pertenece» «Nosotras parimos..» Son frase que escuchamos con frecuencia. Según estos planteamientos, el feto es un simple apéndice materno y por tanto podría ser eliminado por la libre determinación de la madre. El argumento es un craso error biológico pues el nuevo ser tiene un código genético propio, distinto del de la madre, crece completamente diferenciado y no puede ser considerado como un aparte del cuerpo materno.

La madre puede tener cierto derecho al propio cuerpo, pero el no nacido no es parte de su cuerpo, es el cuerpo de otro ser.

 

 

 

El sorprendente origen de los hospitales

El sorprendente origen de los hospitales

¿A quién se deben los primeros hospitales?

José Jara 
Profesor de Historia de la Medicina. Universidad Francisco de Vitoria

Santuario y sanatorio de Pritaneión, dedicado a Asclepio

Puede que muchas personas no sepan responder a la pregunta sobre cómo aparecieron los primeros hospitales. Sin embargo, la respuesta a esta cuestión es la clave para entender muchos otros sucesos que ocurrirían más tarde. Durante los siglos que abarcan la civilización mesopotámica, el desarrollo de la Grecia clásica y los primeros tres siglos del Imperio Romano, a nadie se le ocurrió fundar un hospital.

En este largo periodo de tiempo de las civilizaciones que consideramos el fundamento de nuestra cultura actual, sólo tenemos noticia de la existencia de los templos de Asclepio, en Grecia, como lugar al que acudían los enfermos aquejados de diversos males buscando una curación milagrosa a través del sueño en una noche de estancia en los mismos. 

Hospital de campaña en la Columna de Trajano

Hospital de campaña en la Columna de Trajano

Por otra parte, sabemos de los hospitales militares de campaña denominados valetudinaria que acompañaban en sus campañas a la Legiones del ejército romano, pero en todo este tiempo no hay noticias de auténticos hospitales de crónicos.

Los enfermos se atendían en la propia vivienda familiar o quedaban expuestos a la caridad pública malviviendo de limosnas en las calles de las urbes o, lo que es peor, siendo expulsados de la comunidad con el descalificativo de ser “impuros”.

Santos de Dios: 27 de diciembre: Santa Fabiola

FABIOLA

CONSTATINO EL GRANDE

Toda esta situación de desamparo cambió a partir del siglo IV d.C. con el Edicto de Constantino en el año 313, cuando tras ser concedida la libertad a los cristianos para ejercer su religión y participar en la vida pública, una mujer llamada Fabiola, patricia romana, después de su conversión comienza a ejercer una actividad nunca antes descrita en la Roma imperial.

Según cuenta el autorizado testimonio de san Jerónimo “Ella fue la primera que construyó un hospital para acoger a todos los enfermos que encontraba por las calles: narices corroídas, ojos vacíos, pies y manos secas, vientres hinchados, piernas  esqueléticas, carnes podridas con un hormiguero de gusanos, … Cuántas veces, personalmente ella cargó con enfermos de lepra que otros, también hombres duros, no acertaban ni siquiera a mirar. Ella les daba de comer y hacía beber a aquellos cadáveres vivientes una taza de caldo (…). Ni siquiera con cien lenguas o con una garganta de bronce podría nombrar todas las crueles enfermedades  de los sufrientes pobres que Fabiola alivió de modo tan milagroso que muchos sanos llegaron a envidiar a los enfermos”.

JULIANO EL APOSTATA

JULIANO EL APOSTATA

Surge así el concepto de “hospital” como lugar en el que se practica la hospitalidad, la acogida,  con quienes antes se encontraban desvalidos, sin tener adónde ir ni quien les atendiera en el trance sus enfermedades. 

Este revolucionario concepto de asistencia institucionalizada, además, no constituyó un hecho aislado sino que, a partir de su puesta en práctica inicial, dio lugar a una extensa red de asistencia desarrollada por parte de los nuevos cristianos que, de este modo, hacían que palabras de Jesús recogidas en los Evangelios tales como “lo que hagáis con estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hacéis” (Mt 25, 31-46), no se quedaran en letra muerta sino que se convirtieran en un estímulo para una intensa acción de ayuda humanitaria que se fue propagando por el Imperio Romano.

De hecho, resulta muy clarificador para valorar la trascendencia de la nueva situación creada, recordar que cuando el emperador Juliano el Apóstata (331-363 d.C.), llamado así por su apostasía de la religión cristiana en la que fue educado, decidió reimpulsar de nuevo los cultos paganos, una de sus primeras medidas fue intentar convencer a los sacerdotes de esos cultos de que se implicaran en obras asistenciales siguiendo el ejemplo del cristianismo, ya que veía en esa asistencia institucional uno de los motivos por los que cada vez más personas se unían a este nuevo culto religioso.

De hecho, en una carta dirigida al clero imperial, observó que consideraba “vergonzoso que cuando ningún cristiano jamás tiene que mendigar y los impíos galileos sostienen no solo a sus propios pobres sino también a los nuestros, todos ven que nuestro pueblo no recibe ayuda de nosotros”. Es obligado decir que este empeño del emperador tuvo poco éxito y fue recibido con escepticismo por los sacerdotes paganos, que se habían convertido en un tipo más de funcionarios del imperio.

Sin duda, sería deseable que todo esto pudiera ser enseñado a las nuevas generaciones, tanto en el currículum escolar como en los planes de estudio de nuestras universidades, ya que recordar nuestras raíces puede ser el modo más apropiado de valorar todo lo bueno  de lo que somos herederos y beneficiarios gracias a  los que nos precedieron en el camino de la Historia. Todo un reto que deberíamos asumir urgentemente.

REFERENCIAS

  • San Jerónimo. Carta 77, 6. Texto citado en: Luca Borghi. Breve Historia de la Medicina. Ediciones Rialp. 2018. p 60.
  • Paul Jonson. La Historia del Cristianismo (II). Penguin Random House Grupo Editorial SAU. 2018. p 29.

 

 

 

Evita que prohíba el Gobierno la objeción de conciencia

Evita que prohíba el Gobierno la objeción de conciencia

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La ministra de Igualdad, Irene Montero sigue desplegando toda su artillería para imponer a los españoles su agenda ideológica, al más puro estilo dictatorial, emulando a sus líderes preferidos, todos ellos dictadores comunistas.

Pretende modificar la nefasta ley actual sobre “salud sexual y reproductiva” para introducir en ella todo aquello que necesita para transformarla en otra ley que acabe con la libertad de los españoles y degrade al máximo la dignidad de la persona, incluidas la dignidad de las mujeres a las que dice proteger.

NO PERMITAMOS ESTE ATROPELLO Y DIGAMOSLE A LA MINISTRA QUE SOMOS MUCHOS MÁS LOS QUE ESTAMOS A FAVOR DE LA VIDA

Firma la petición

Aprovechando la declaración del “Aborto como un derecho”, hecha recientemente por lo Unión Europea, pretende introducir en la legislación española:

· La eliminación de los tres días de reflexión y la necesidad del permiso paterno para las jóvenes de 16 y 17. Esto último fue introducido en la ley por el gobierno del Partido Popular en un alarde de “valentía” sin igual.

· «Proteger a las clínicas abortistas«, blindándolas de la presencia de movimientos ‘Provida’ y privar así a las mujeres que acuden a ellas, desesperadas porque la sociedad y, sobre todo el gobierno, las abandona sin darle otra alternativa, de una información absolutamente necesaria para tomar su decisión en libertad.

· Despenalizar definitivamente el aborto

· Eliminar la objeción de conciencia, porque dice la ministra que “este derecho no puede estar por encima del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos”, reduciendo a los profesionales de la medicina a meros ejecutores, negándoles sus derechos “fundamentales e inalienables” de libertad, libertad religiosa y su dignidad como ser humano. A las mujeres las reduce a su dimensión material, regida únicamente por sus sentidos y caprichos y, por tanto, despreciándolas como personas

NO PERMITAMOS ESTE ATROPELLO Y DIGAMOSLE A LA MINISTRA QUE SOMOS MUCHOS MÁS LOS QUE ESTAMOS A FAVOR DE LA VIDA

Firma la petición

“La objeción de conciencia no puede estar por encima del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos”,

la Unión Europea declaraba el aborto como un derecho después de la aprobación del Informe Matić por parte del Parlamento Europeo. Aunque este ámbito es de la competencia exclusiva de los Estados miembros,

La ministra ha anunciado sus planes de reformar la ley orgánica 2/2010 sobre salud sexual y reproductiva que quiere que se garantice que las clínicas acreditadas para la interrupción del embarazo y sus entornos sean lugares sin miembros pro vida, por lo que se penalizará la ayuda que se realice en ellas. “Es uno de los principales problemas a los que se enfrentan las mujeres que deciden abortar. El acoso no solo se produce a las mujeres que acuden, también a las profesionales”, ha comentado la responsable de Igualdad.

    “España está preparada para despenalizar definitivamente el aborto”, considera Montero, que quiere          trabajar en eliminar “las barreras que están impidiendo el acceso efectivo” de las madres al aborto.

Montero ha apuntado el supuesto “retroceso significativo” que hubo en la norma en 2015, cuando el Partido Popular introdujo la obligación de que las jóvenes de 16 a 18 años contaran con el consentimiento expreso de ambos progenitores para acceder al aborto. Su previsión es cambiar también ese requisito.

No te pierdas la conferencia sobre eutanasia en directo en Youtube

No te pierdas la conferencia sobre eutanasia en directo en Youtube

El próximo jueves 11 de marzo emitiremos en directo por Youtube y en Google Meet a las 19:00 h (hora española) la conferencia sobre la Eutanasia, que lleva por título: ‘¿Qué se esconde tras la nueva ley de eutanasia?’ que impartirá el catedrático de Derecho Procesal, de la Universidad Complutense de Madrid, Don Julio Banacloche Palao.

At such times, it may be necessary to withhold Avandaryl and temporarily administer insulin. People should talk their healthcare provider before getting HPV vaccine if they: • Have severe allergies, including an allergy to yeast People with minor illnesses, such as a cold, may be vaccinated. Especially tell your doctor if you: • are allergic to Avita or to any of its ingredients • have elevated cholesterol levels • are using any other medicines to treat your acne https://onlinepharmacyinjapan.com/viagra/. We then apply predictive digital design tools built around the CSD-System suite of software, including Synthonic Engineering methods that focus on intermol.

En esta sesión el profesor Banacloche abordará la nueva ley de eutanasia, con todas sus implicaciones, especialmente legales, dada su formación jurídica, de este proyecto de ley, ya aprobada en el Congreso, y que será previsiblemente refrendada en el Senado español.

Pero, ¿cómo se ha llegado hasta aquí? Sin lugar a dudas, la aprobación de esta indigna ley ha llevado consigo un trabajo de décadas de propaganda política y de ocultación de la verdad, para ocultar todos los riesgos y cuestiones éticas que plantean para los más indefensos de la sociedad, como son los enfermos terminales. Y esto lo hacen, algunos políticos y personas sin el menor escrúpulo moral o ético, mediante eufemismos y manipulación del lenguaje, propio de regímenes totalitarios. Por poner un ejemplo, se habla intencionadamente de la ‘muerte digna’, para en lugar de hacer referencia a la muerte natural y dando alivio al paciente que sufre en sus dolores, con los cuidados paliativos (la medicina ha avanzado enormemente en este aspecto, y ha mejorado notablemente la calidad de vida de los pacientes); se refieren más bien a la muerte provocada por medios artificiales (en principio solicitada por el paciente, pero ya sabemos que hay casos en los que no puede decidir libremente, y son otros los que toman esta decisión en su lugar).

No te pierdas la conferencia, conéctate en Youtube en el siguiente enlace: https://youtu.be/3GiTW5lelC8