#31EneroTercios “La gran aventura del galeón San Martín”

#31EneroTercios “La gran aventura del galeón San Martín”

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Este barco de fabricación portuguesa y estructura rocosa sirvió en numerosas batallas a la corona española, logró sus mayores glorias en las costas de las Azores y llegó a sobrevivir el descalabro de la Armada Invencible.

El galeón fue el barco por antonomasia de la Armada española, al menos durante los años del comercio con América, cometido para el que nacieron.

Aunque se tiene por un invento típicamente español, lo cierto es que existen referencias en Italia de un barco llamado ‘galeone’ a finales del siglo XV y también hay evidencias de ‘galions’ franceses mandados construir por el monarca Francisco I.

Los galeones españoles fueron diseñados en el siglo XVI y por su gran tamaño y poder destructivo, eran igualmente utilizados para el comercio transoceánico y la guerra. La idea era construir un barco con gran capacidad de carga que aunase un casco resistente y la máxima maniobrabilidad, capaz de realizar largas travesías.

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Fuera o no un invento nacional, el galeón español, distinto de los extranjeros, fue el mejor ejemplar que surcó los mares en los siglos XVI y XVII. Las hazañas protagonizadas por algunos de estos barcos y por los avezados marinos que los dirigían son incontables.

Una de ellas, curiosa y legendaria entre todas las demás, es la del galeón San Martín.

Construido en los astilleros portugueses, el galeón San Martín pasó a manos españolas en 1580, cuando el rey Felipe II hizo valer sus derechos dinásticos sobre el país luso tras la muerte de Sebastián I.

La primera referencia que tenemos de él, con su casco de siete forros y sus 50 piezas de artillería es de 1574, frente a las costas de Marruecos, en aquella operación infructuosa que pretendía derrocar al sultán.

A bordo del San Martín, la nave capitana, iba el rey portugués Sebastián I, que tendría que regresar a Lisboa sin su botín y por poco también sin la vida, pues al barco le sorprendió un temporal que no lo hundió de milagro.

El barco participaría también en la batalla de Alcazarquivir, conocida como la de los tres sultanes y donde morirían todos ellos, el rey portugués Sebastián y los dos aspirantes marroquíes.

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En lo que respecta a nuestro barco, el galeón San Martín pasó a formar parte de la Armada española justo después de enfrentarse a ella durante la defensa de Lisboa.

Su primer servicio a la corona española fue precisamente frente a las fuerzas rebeldes portuguesas, (…) Álvaro de Bazán fue el almirante encargado de comandar la flota española desde el galeón San Martín, (…)

Así se produjo el combate naval de las Islas Terceras, donde Bazán hizo frente al almirante francés Strozzi – aliados del portugués por oposición a España – con dos galeones, el San Martín y el San Mateo, 15 naos y 8 urcas flamencas, tripuladas por 4.500 infantes y artilleros. Otras 20 naos y 12 galeras aguardaban en Cádiz pero Bazán no quiso demorar el combate y partió sin ellas, pese a que Strozzi contaba con 60 buques de guerra para hacerle frente y 7.000 soldados embarcados.

El 24 de julio de 1582 empezaron las hostilidades, aprovechando la flota francesa un barlovento que no le sirvió sin embargo para hacer mucha sangre. El 26 retomaron el combate, esta vez en una lucha de poder a poder. Bazán avanzaba en hilera con sus barcos más poderosos en punta pero incluso la retaguardia tenía orden de acudir allí donde hubiera combate.

El San Mateo iba en vanguardia y era acosado por los franceses al comienzo de la batalla pero logró aguantar a duras penas hasta que el San Martín llegó en su auxilio con otros siete barcos.

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La Armada Invencible

El galeón San Martín fue también la nave capitana de aquella conquista imposible, preparada a conciencia pero que no había nacido para luchar contra los elementos. El San Martín, al menos, regresaría para contarlo, lo que no pudieron hacer muchos otros.

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Bazán tenía a su disposición 130 buques que armaban 2.431 cañones y más de 25.000 tripulantes en lo que era la mayor flota reunida hasta el momento, pero falleció antes de que partiera hacia Inglaterra. Fue sustituido por Alfonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia, hombre de gran autoridad y valía pero mucho menos avezado en la guerra naval.

El 31 de julio entabló combate por primera vez el San Martín ante la flota inglesa, que ya había salido del puerto y se desplegaba frente a los españoles. En dos hábiles maniobras, Drake tomó barlovento y atacó la retaguardia mientras Howard daba un rodeo y entraba por el centro de la formación española, que a pesar de la jugada repelió bien el ataque.

El duque estuvo desafortunado en el mando, quizás mal aconsejado por sus lugartenientes. Sus improvisaciones sobre el plan inicial terminaban siempre con pérdidas y en una de ellas, acudiendo en auxilio del galeón San Juan, abrió la formación y dejó solo al San Martín, buque insignia de los españoles que fue rápidamente acosado por un atento almirante Howard, que lanzó sobre él a los mejores navíos ingleses.

El galeón español no rehuyó el combate, sino que sujetó la marcha para aguardar la llegada de los ingleses, que se cruzaron con él en fila de a uno. El San Martín respondió con bravura y si los primeros barcos pasaban a tiro de mosquete los últimos, persuadidos por su potencia de tiro, lo hacían desde distancias considerables. Tras 120 cañonazos disparados y más de 500 recibidos, de los que unos 50 hicieron blanco, el San Martín recibió el auxilio de su flota y dio por finalizado el combate con dos bajas y una vía de agua que fue reparada por los buzos con planchas de plomo.

El día 4 regresó el galeón a primera línea enfrentándose de nuevo a Howard y su Ark Royal, según las crónicas a menos de veinte pasos el uno del otro, aunque el cruce de fuego entre ambos fue pronto auxiliado por otros galeones que prolongaron la escaramuza durante toda la jornada con un resultado de dos bajas para el San Martín.

La noche del día 7 fue la famosa jornada de los brulotes, barcos incendiarios arrojados como misiles contra formaciones compactas para separarlas y atacarlas después, una estrategia que resultó tremendamente exitosa para los ingleses pese al sacrificio de ocho barcos.

El San Martín no participó en aquella acción porque había fondeado en Calais a la espera de acontecimientos, pero sí lo hizo en la batalla posterior de las Gravelinas, donde los ingleses derrotaron a la dispersa flota española que ya se batía en retirada.

El San Martín fue hostigado duramente, rodeado por cuatro barcos que le causaron graves daños y fue un auténtico milagro que no lo hundieran allí mismo, si bien ninguno de ellos marchó indemne. El galeón se defendió valerosamente ganando fama de indestructible e incluso auxilió a otros barcos en los días siguientes, que no fueron sino la confirmación del desastre de la Gran Armada, que vagaba sin rumbo por el Canal de la Mancha presa de los ataques ingleses.

Los que regresaron con vida, entre ellos el rocoso galeón – más maltrecho de lo que nunca estuvo – tuvieron que rodear las islas y regresar por Escocia e Irlanda, navegando por rutas desconocidas y expuestos a múltiples penalidades que esquilmaron los restos de la flota.

El San Martin regresó a España el 21 de septiembre de 1588, tocando puerto en Santander, con el duque de Medina Sidonia a bordo, exhausto y derrotado.

El San Martín fue reparado y aún salió en julio del año siguiente para proteger a la flota española que se había enfrentado a Drake en Galicia, donde el pirata, que venía a devolvernos la invasión, sufrió un descalabro.

En cualquier caso, sus mejores días habían pasado ya.

La última acción de mérito del incombustible galeón fue apresar al buque Revenge, uno de los más importantes de la flota inglesa que había acudido a hostigar a los españoles en las Azores, aquellas aguas donde el San Martín había vivido sus mejores glorias.

En 1592 fue devuelto a la corona portuguesa y un año después sería desguazado por viejo, un final un tanto gris para un barco que habría merecido otros honores pero que pagó con la indiferencia el haber alcanzado sus mayores glorias ondeando el pabellón español.

 

Fuente: teinteresa.es España

http://www.teinteresa.es/espana/gran-aventura-galeon-San-Martin_0_1093092277.html

#31EneroTercios “San Mateo, la roca flotante del Imperio español”

#31EneroTercios “San Mateo, la roca flotante del Imperio español”

batalla-escorial-k1fH--510x349Tras la anexión de Portugal al Imperio español, el Rey Felipe II encargó al granadino Álvaro de Bazán que integrara en la flota hispánica, enfocada más para la lucha mediterránea, las grandes carracas lusas que invernaban en el puerto de Lisboa.

Entre estas enormes embarcaciones se contaba un rocoso galeón nombrado San Mateo, de 600 toneladas, que fue apresado por el propio Bazán en los combates marítimos en Setúbal que precedieron a la toma de Lisboa.

En cuanto terminó de acondicionar la nueva flota atlántica, que los portugueses usaban en sus rutas comerciales, Bazán fue nombrado comandante de la campaña para recuperar el Archipielago de las Azores, que el Prior Antonio, pretendiente al trono, había rebelado contra Felipe II en su huida.

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La epopeya del San Mateo

Poco había escrito sobre la lucha entre grandes galeones cuando ambas escuadras se enfrentaron. Ni siquiera Bazán, héroe en Lepanto, conocía los pormenores de un tipo de combate donde la artillería se presumía protagonista.

Por si acaso, embarcó en sus barcos a otro de los protagonistas de Lepanto, al Tercio de Lope de Figueroa, a la espera de hacer valer la superioridad de su infantería llegado el caso de un abordaje masivo.

El 26 de julio de 1582, las dos flotas se toparon frente a frente. Tras una serie de maniobras por hacerse con el viento a favor, los españoles se prepararon para lanzar una ráfaga artillera. No en vano, el viento y las mareas beneficiaban a los franceses. Y la cosa todavía iba a complicarse más para los intereses hispanos.

El galeón San Mateo, al mando de Lope de Figueroa, y donde iban embarcados los mejores soldados de la flota, se adelantó al resto y se dirigió en solitario al corazón enemigo.

Han asegurado muchos historiadores que se trató de una audaz iniciativa a cargo del maestre de campo Lope de Figueroa; tantos como los que sostienen que fue un error de navegación.

El hecho de que Alonso, hermano de Bazán, fuera el capitán de este galeón armado con 32 piezas de artillería sugiere que todo pudo ser parte de un plan concebido antes del combate.

No lo creyó así Strozzi, que se lanzó al abordaje de la nave aislada con cinco naves de gran potencia bajo su mando directo. En ese momento pensó que iba a ser una presa fácil.

El ataque llegó desde babor por parte del Saint Jean Baptiste, de Strozzi, y por la otra banda por el Brissac, mientras otros tres barcos más se situaban por los extremos de proa y popa.

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A pesar de sufrir dos horas de abordaje francés y recibir más de 500 proyectiles, los 250 soldados castellanos del San Mateo, arcabuceros y piqueros, aguantaron las acometidas hasta el punto de que la principal preocupación del maestre Figueroa pasó a ser que sus hombres no abandonaran el galeón para lanzarse éllos al abordaje enemigo.

El maestre de campo se vio obligado a prohibirles, bajo pena de muerte, saltar a los barcos enemigos.

En el momento de mayor presión, el San Mateo fue atacado por cuatro bajeles directamente, entre ellos la Almiranta y la Capitana, mientras otros cuatro barcos se ocupaban, como si de perros guardianes se tratara, de cerrar el paso a un posible socorro.

Las dos horas de lucha desigual permitieron la llegada de los refuerzos y la batalla se situó en la posición que Strozzi había querido evitar: una maraña de barcos luchando cuerpo a cuerpo. Ahora sí, la victoria española quedaba servida. Ni siquiera hizo falta derramar mucha sangre: la flota enemiga se dispersó en mil direcciones en cuanto murió Strozzi y se perdieron los mejores barcos. Las bajas francesas rondaron los 2.000 muertos, siendo apresados o hundidos diez buques del tamaño del San Mateo.

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El barco de la Armada que vendió cara su piel

El 6 de agosto de 1588, la escuadra recaló en las proximidades de Calais con la intención de permanecer allí fondeada mientras su comandante escribía a Farnesio. Sin embargo, en la madrugada del 7 al 8 de agosto, la Armada española recibió el ataque de ocho brulotes (barcos incendiarios), que rompieron por primera vez el orden de la flota y, en un momento de pánico, algunos capitanes soltaran las cadenas de sus anclas para salir cuanto antes de Calais. Aquella salida desordenada derivó en un intercambio de fuego con los ingleses, que causaron averías de gravedad en barcos principales como el San Felipe, el San Mateo, el San Martín o el San Marcos.

En el legendario galeón estaba embarcado Don Diego Pimentel, maestre de campo del tercio de Sicilia, que en Lisboa reclutó a 277 hombres (repartidos entre las compañías de Ávalos, Pimentel y Francisco Marquez). El capitán del galeón, por su parte, era Don Juan Iñiguez Maldonado. Todos ellos se propusieron vender cara la piel del San Mateo.

La columna inglesa al mando de Drake, con los barcos más fuertes de la escuadra inglesa, castigaron a los españoles en su desordenada salida de Calais.

Hartos de la pasividad de la Armada, los galeones españoles con más mordiente, el San Mateo, el San Martín y el San Felipe, entre otros, cubrieron la retaguardia para dar tiempo al resto de barcos a marcharse de aquella ratonera.

Este movimiento heroico rescató al San Juan de Recalde, que más retrasado estaba a pleno cañonazo del enemigo.

Rodeado por el Ark Royal, el Golden Lion y el White bear, el San Mateo y el San Felipe combatieron contra al menos diez navíos durante varias horas.

Esa misma noche, el San Mateo y el San Felipe se echaron a la costa como animales heridos. 

Diego Pimentel se negó a abandonar el barco a pesar de los graves daños cuando Medina-Sidonia envió un socorro para que se trasladara la tripulación del San Mateo. Al contrario, Pimentel rogó al capitán general que le mandase «algún piloto para poder seguir navegando y un buzo para estancar el casco de la nave», lo cual le negaron por ser «ya tarde y los mares muy grandes no pudieron llegar» a nave.

El San Mateo encalló entre Ostende y Sluis. Dos buques holandeses, ayudados de tres bajeles británicos, se apoderaron de él.

La resistencia numantina le costó la vida a la mayoría de sus tripulantes. Solo Diego Pimentel y un puñado de hombres sobrevivieron a esta resistencia suicida, quedando presos de los holandeses durante un tiempo en Amsterdam.

En total, el galeón recibió otros 350 impactos de cañón. La nave fue saqueada hasta sus raíces. Aunque solo fue posible aprovechar la artillería debido al estado calamitoso del barco, el holandés Pieter van der Does llevó a Leiden una gran flámula del San Mateo para exponerlo a modo de trofeo en la iglesia Pieterschurch, donde permaneció tres siglos.

 

Fuente: ABC Historia

http://www.abc.es/historia/abci-san-mateo-roca-flotante-imperio-espanol-combatio-ocho-galeones-franceses-solitario-201801080404_noticia.html

#31EneroTercios: Enraizados en Toledo con 31eneroTercios

#31EneroTercios: Enraizados en Toledo con 31eneroTercios

img_3064552843322Amanecía Toledo con escarcha en sus cristales y hielo en sus calzadas empedradas, cuando desde bien temprano, nos reunimos un grupo de amantes a los Tercios a las puertas del Museo del Ejército.

Con algo de retraso, por aquello de dar unos minutos de cortesía a los rezagados, comenzábamos el itinerario en la sala de los Austrias y es que, si bien no puede considerarse la creación de los Tercios hasta 1536, quisimos recordar las ordenanzas del Cardenal Cisneros y la organización del Gran Capitán que fueron el preludio del primer ejercito de la Edad Moderna.

Entramos en calor rápidamente gracias a los magníficos retratos de Cristóbal de Mondragón y del Gran Duque de Alba. Con semejantes titanes dándonos la bienvenida, el grupo comenzó a animarse e íbamos escuchando las diferentes aportaciones espontáneas de los compañeros. Especialmente extensos y abundantes fueron los comentarios de don Pío Fernández, que nos acompañó en representación de la Real Asociación de Caballeros de Yuste y de los Caballeros Ballesteros de Fernando III. En la sala sobre los medios materiales, tomaron la palabra los amigos de la Asociación de Recreación “Oponiendo picas a caballos” donde nos contaron la evolución del armamento y lo novedoso de fortificar y construir las defensas.

La última sala del Museo dedicada a los Tercios fue un amplio repaso a cargo del presidente de la Asociación “31 de enero Tercios”, de la importancia logística que supuso el Camino Español y terminamos con la Batalla de Pavía y Lepanto contadas con pasión por nuestro compañero Pedro Zaballos. Una vez terminado el recorrido previsto, salimos al patio de Carlos V a hacernos la foto de rigor y a felicitar al emperador por su cumpleaños.

Tuvimos apenas media hora de tiempo libre antes de juntarnos en el restaurante del Alcázar para dar buena cuenta de las viandas que nos habían preparado, aunque no sólo nos dedicamos a comer. Hicimos amigos, contamos anécdotas, cantamos y nuestra Covadonga León nos recitó el colosal poema de Calderón. Pudimos conversar con nuestros compañeros de Enraizados. Los amigos de http://www.tiendadelsoldado.com/ , nos obsequiaron con un detalle a cada uno de los presentes e hicimos entrega de diplomas a los más jovencitos del grupo, y es que estuvieron muy atentos y prestaron atención a todas las explicaciones. Como estas cosas siempre se alargan lo queramos o no, salimos pitando al taller de Antonio Arellano de  http://espadasdetoledo.com/  donde nos explicó paso a paso el proceso de fabricación de las espadas artesanales. Antonio ha trabajado para series como Isabel o Aguila Roja y le han entrevistado en Cuarto Milenio porque es el único espadero que ha conseguido reproducir la desaparecida Espada de San Pablo. El colofón final vino cuando hizo entrega al afortunado ganador de la tizona que sorteamos el pasado 31 de enero.

De este modo, queremos agradecer a todos los asistentes su colaboración, buen hacer y su simpatía. Pasamos un día fabuloso que quedará en el recuerdo de cada uno de nosotros. No cabe duda de que esto es el comienzo y de que no vamos a parar hasta lograr cada uno de nuestros objetivos. Estad muy atentos porque pronto os anunciaremos novedades.

 

¡ Por los Tercios! ¡Por nuestra Historia!

 

Fuente: 31eneroTercios

https://31enerotercios.wordpress.com/2018/02/28/visitando-toledo/

 

#ElCaminoEspañol en bici: La Historia hecha Aventura

#ElCaminoEspañol en bici: La Historia hecha Aventura

Casi 4ContraPortada_CE_enBici-OK_60050 años después, los caminos que hicieron los Tercios en su marcha desde Milán hacia Flandes van a ser recorridos de nuevo. 1200 kilómetros, kilómetro arriba kilómetro abajo, separan Milán y Bruselas, origen y fin de esta aventura que nos hemos propuesto hacer en bici.

El 22 de Agosto de 1567 llega a Bruselas el Duque de Alba al mando de 10.000 soldados de los Tercios Viejos, finalizaba así una larga y dura travesía en ruta por territorios aliados desde Milán a Bruselas. Ese recorrido decenas de veces repetido después a lo largo de casi un siglo fue llamado por los lugareños “Le Chemin des Espagnols”. Cuatro siglos y medio después repetimos, etapa por etapa, la gesta de los antiguos Tercios esta vez en bici.

Serán, aproximadamente, 1200 kilómetros en 15 días. Unos 90 kilómetros diarios. El inicio de la ventura tendrá lugar en la Plaza del Duomo del Milán a mediados de Junio y está prevista la llegada a finales de mes en la Grand-Place de Bruselas. Entre medio, ver, conocer, disfrutar de los paisajes, ciudades, pueblos y gentes de Europa.

En nuestro blog de la ruta están ya colgados los post de cómo nos estamos preparando y estarán, cuando iniciemos la aventura, el día a día del trayecto.

Las llanuras de la Lombardía y del Piamonte italianos, los magníficos y exigentes Alpes, las francesas, Saboya con su frondosos parajes, Franco-Condado con su extensiones de viña, Lorena con sus canales fluviales, la rocosa y pequeña Luxemburgo y la llana y verde Bélgica. Ese es el recorrido que vamos a trazar pedalada a pedalada.

El objetivo es hacer del Camino Español una ruta viva recorriendo y marcando en camino en GPS para que todos los que lo deseéis lo podáis hacer en bici, andando, en moto, coche, autocaravana, en tren… Cualquier medio de locomoción es bueno para recuperar este patrimonio español y europeo.

El Camino Español es un itinerario cultural que partiendo principalmente de Milán unía por distintas rutas la capital del Milanesado con Flandes (en particular Bruselas), conectando de una manera directa los territorios que pertenecían a la corona española durante los siglos XVI y XVII (Milanesado, Franco-Condado, Países Bajos Españoles que también comprendía Luxemburgo) y atravesando territorio amigo (Génova, Saboya y Lorena). Esas rutas influyeron de tal manera en la situación geopolítica europea que con su existencia se pueden explicar el por qué de las fronteras actuales.

Para llevarlo a cabo en un tiempo razonable hemos agrupado las 52 etapas a pie originales en 15 etapas en bici. Las etapas están sacadas de libros y escritos de la época que han ido recopilando y estudiando para seguir fielmente el recorrido original: Las cartas Felipe II con cada uno de los gobernadores para dar la orden de iniciar los preparativos, las propuestas de recorrido, las cartas entre Felipe II y el Duque de Alba, el diario de un militar donde quedaban reflejados el día a día de la marcha, los poemas de un soldado o los libros editados con posterioridad.

El perfil de la ruta no es muy exigente puesto que a las llanuras italianas le suceden las llanuras francesas y belgas. La excepción la marcan los Alpes donde está la etapa reina de este ‘tour’ con más de 1700 metros de desnivel acumulado en una etapa que hemos dejado a propósito en 50 kilómetros para no forzar la máquina.

Los casi cien kilómetros diarios tenemos previsto hacerlos durante la primera parte del día para tener cierto margen ante imprevistos (pinchazos sobre todo) y poder apreciar aquellos sitios que sean de interés turístico y paisajístico siguiendo un trazado que será sobre carril de tierra y carreteras secundarias.

Además de recorrerlo nos llevamos como deberes recopilar huellas de la época española. El recorrido está plagado de ellas: Palacios en Milán, murallas en Pavía, monumentos y palacios en Besançon, más palacios y fortalezas en Luxemburgo y claro en Bruselas. Esos son algunos de los lugares principales pero la influencia española dejó su huella también en otros muchos sitios.

Así, en dos semanas y recorriendo un millar kilómetros, El Camino Español quiere volver a unir estas dos capitales europeas mediante la ruta histórica que miles de españoles recorrieron hace cuatro siglos. Una ruta que ahora nos brinda la oportunidad de conocer la Europa que nos hemos dado desde la cercanía que da recorrerla en bici, mientras ponemos a vuestra disposición una magnífica ruta tanto tiempo relegada a los libros.

 

Fuente: El Camino Español

http://www.xn--elcaminoespaol-1nb.com/aventura/159-camino-en-bici/

http://www.xn--elcaminoespaol-1nb.com/blog/camino-espanol-en-bici/

 

#31EneroTercios: Visita a Toledo

#31EneroTercios: Visita a Toledo

31 eneroIMG-20180216-WA0003 Tercios os invita a pasar un día rodeados de historia y Tercios.

El próximo 25 de febrero, domingo, nos desplazamos a Toledo para disfrutar de una jornada para conoceros a todos vosotros y poder acercar la infantería española de los siglos XVI y XVII a todo aquel que lo crea oportuno.

De este modo, os emplazamos a las 11:00 en la puerta del Museo del Ejército de Toledo donde realizaremos una visita gratuita por el museo haciendo hincapié en las obras referidas al mundo de los Tercios. Podremos descubrir las banderas que enarbolaron los alféreces de distintos tercios, nos fascinaremos ante las armaduras y armas del Siglo XVI y conoceremos aspectos cotidianos de aquellos hombres que entregaron todo por lo que creían justo.

Después, aprovechando el hambre, nos marcharemos a las 14:00 hacia el Tirador (Calle Real del Arrabal, 2). Allí podremos charlar sobre lo que somos, pero sobre todo lo que fuimos y todo ello acompañados de una cerveza de Flandes y buenos platos de comida, como aquellas que degustaba Carlos I.

Para finalizar esta maravillosa jornada nos marcharemos a eso de las 16:30 a la empresa tradicional artesana de espadas de Toledo (calle río mundo 55). Allí se hará una muestra de cómo se hacen espadas del Siglo XVI y XVII, cosa que nos permitirá comprender como eran aquellos hombres, además de tener el placer de observar como se ha conservado esta maestría en pleno siglo XXI. Así pues haremos entrega de la espada que sorteamos el pasado 31 de enero, junto a nuestros amigos espaderos de Toledo.

En efecto, 31 Enero Tercios no para. Y os invitamos a sumaros a todos nuestros actos en este día.

Para asistir envía un correo a 31enerotercios@gmail.com

 

https://31enerotercios.wordpress.com/2018/02/16/visita-a-toledo/