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El Gobierno andaluz pretende aprobar una proposición de Ley “para la no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales”. Puedes leerla aquí. Bajo este eufemismo el Gobierno andaluz pretende:

-que baste la mera voluntad de una persona para que los registros oficiales cambien su sexo y sus datos, de tal manera que si una persona decide «cambiar de sexo» una o más veces podrá hacerlo con tal de que así lo declare.

– evitar que la ciencia a través de la medicina determine si cada caso presenta algún fundamento, y, después de proceder a su estudio, indique su mejor opinión sobre el tratamiento más aconsejable y que mejor ayudará a estas personas. Todo médico, en el Proyecto, pasa a ser sospechoso y su opinión superflua: “Se prohíbe expresamente el uso de terapias aversivas o “curativas… y especialmente la necesidad de obtener un diagnóstico psiquiátrico…”.

– que tampoco los jueces, quienes siempre han tenido entre sus responsabilidades velar por el bien del menor, tengan la más mínima intervención en este tipo de casos

– que entre todos los contribuyentes paguemos los caros tratamientos hormonales y quirúrgicos que la persona afectada decida, tratamientos que deben extenderse a toda la red pública del sistema de salud. Estos tratamiento tendrán la misma prioridad que otras operaciones y tratamientos más graves o urgentes. A pesar de ser casos especiales y poco numerosos, con el Proyecto se pretende adicionalmente que sea obligatorio su tratamiento en “todos los centros de especialidades de la red sanitaria andaluza, asistencia psicológica y/o psiquiátrica, en el caso de ser libremente solicitadas (…). En (…) los ambulatorios o centros de especialidades (…) el tratamiento hormonal (…). En materia de asistencia quirúrgica (…) en la red de hospitales públicos de Andalucía (…)” Hasta la fecha este tipo de servicios estaban centralizados pues se entendçia que así era posible un uso óptimo de los recursos y un servicio más especializado para los afectados. La Junta quiere destruir este sistema en base a una ideología de género antinatural.

– que los menores que pueden presentar algún síntoma de disforia de género no sean tratados por los servicios médicos que analicen su caso sino que se respete la voluntad del menor, en su caso y siempre que sean favorables al llamado cambio de sexo sean sus padres o tutores quien complementen su capacidad de decisión

– que los colegios y los alumnos y sus padres deban admitir, por la mera voluntad del menor o de sus padres,  que éste elija si usa los vestuarios y servicios de niños o niñas.

La gravedad del Proyecto se demuestra porque el mismo tuvo que ser retirado por Izquierda Unida ya que incluso el PSOE veía que era inaceptable en muchas de sus propuestas. Ahora con el cambio de Presidente y con la presión de colectivos residuales parece que el Gobierno andaluz quiere dar luz verde a este proyecto, ya que es uno de los pactos de gobernabilidad.

Firma contra este  proyecto rellenando tus datos más abajo.

El texto, que se presentará, si no lo evitamos, este mes de diciembre, deja en muy mal lugar a los médicos, pues establece que las personas podrán cambiar de sexo sin que ningún facultativo firme un informe. La Junta de Andalucía quiere discriminar a los profesionales de la medicina, marginando su opinión en los asuntos de disforia de género.

Calentando el ambiente

El caso del Colegio San Patricio de Málaga, al que la Fiscalía obliga a tratar a un niño como si fuera una niña (aquí) y en el que la Junta de Andalucía ha estado presionando al centro ante su negativa, era una excusa para preparar el caldo de cultivo para la aprobación de esta Ley.

El Ejecutivo de Susana Díaz pretende, además, que los tratamientos de las personas transexuales las paguen todos los andaluces (“El Servicio Andaluz de Salud se hará cargo de los gastos derivados del desplazamiento, alojamiento y del tratamiento médico-quirúrgico de la persona transexual afectada, incluido en su caso el material protésico que sea necesario”). No es suficiente el agujero que dejaron sus antecesores, y del que cada día se descubren escándalos nuevos, que quiere agrandarlo, aumentando la presión sobre los contribuyentes. Los andaluces tendrán que pagar operaciones de cambio de sexo que no irán apoyadas por ningún médico.

Si tu hijo necesita gafas, tienes que pagarlas de tu bolsillo; si tu hijo necesita ortodoncia, tienes que hacer frente a ella con tus ahorros; pero si tu hijo quiere cambiarse de sexo, tú, sin consultar con nadie más, puedes ir a un hospital a que realicen la intervención y te saldrá totalmente gratis. Eso sí, pagado por todos los andaluces y obviando la opinión de los médicos.

No permitas que se discrimine a los médicos. No permitas que quede aún más tocado el bolsillo de los andaluces. Te proponemos que envíes una carta a la Presidenta andaluza, Susana Díaz, pidiéndole que pare este proyecto.

Suicidios en transexuales

Según informan diferentes medios se han producido suicidios ya sean asistidos o no, después de operaciones de cambio de sexo. Lo que demuestra que el tratamiento no es en sí una solución maravillosa sino que en cada caso exige un estudio y una supervisión médicas.

Un transexual recibió ayuda para morir de parte de médicos en Bélgica, después de haberse sometido a una serie de operaciones de cambio de sexo fallidas.

Doctores en un hospital de la capital, Bruselas, indicaron que Nathan Verhelst, de 44 años, sufría de «angustia psicológica insoportable», según el diagnóstico, asociada a su condición de género.