gracias¡Lo hemos conseguido! Vuestra generosidad ha sido admirable. En dos días, hemos recaudado los 2.000 euros que “Sandra” necesitaba para pagar su multa en Singapur. Puedes leer su historia aquí.

Sé que, los que no habéis podido ayudar económicamente, habéis rezado por ella y su familia en estos momentos difíciles (y los que habéis ayudado económicamente, también habéis rezado). A todos os doy las gracias.

He de decir que no esperaba menos de los socios y colaboradores de Enraizados. Estaba convencida de que lo íbamos a conseguir. Porque, como cristianos comprometidos, no podíamos dejar solos a una familia numerosa, hermanos nuestros en la fe.

Sandra también te da las gracias. Ha escrito una carta de agradecimiento que te traduzco a continuación. Mil gracias por haber ayudado, con tu dinero o tus oraciones, o las dos cosas. Un fuerte abrazo,

María Isabel Moreno

Vicepresidenta de Enraizados

P.D: Puedes leer la historia completa de Sandra aquí. 

 

Aquí te dejo la carta de agradecimiento de «Sandra» y su familia, católicos perseguidos por su fe:

Queridos socios y suscriptores de Enraizados y el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia:

“Gracias” es una palabra que no es suficiente para expresar lo que habéis hecho por mí y mi familia. En nombre de mi familia, quisiera expresar nuestro sincero reconocimiento y agradecimiento por ayudarnos con el problema de mis multas en Singapur. Ustedes han aligerado realmente una pesada carga que llevamos al ayudarnos a pagar la multa. Llegamos a España dejando atrás todas nuestra familia y nuestras propiedades y quedamos con las manos vacías. Pero también sabemos que nos encontramos con nuevos amigos en el camino y estamos agradecidos de que gente tan buena de corazón como ustedes se hayan cruzado en nuestro camino. Que el Dios Todopoderoso los bendiga en abundancia. Estamos en deuda para siempre con ustedes. Les recordaremos en nuestras oraciones diarias.

Me gustaría terminar con una frase de la Biblia:

“Que el Señor te bendiga y te guarde. Que el Señor  ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor.  Que el Señor te muestre su rostro y te conceda la paz”. (Números 6, 24-26). 

Desde lo más hondo de nuestros corazones, muchas gracias.