mártires 2013Enraizados pide a los alcaldes de las localidades donde fueron martirizados los futuros Beatos que se les dedique una calle en su localidad

Madrid, 18 septiembre 2013.- El próximo 13 de octubre serán beatificados en Tarragona 522 mártires de la persecución religiosa en España durante el siglo XX. Por ello, la Asociación Enraizados, una voz católica en la vida pública, pide a los alcaldes donde fueron beatificados los futuros Beatos que se les dedique una calle en su localidad.

Las peticiones recogidas a través de la página web de Enraizados, www.enraizados.org, serán enviadas directamente a los alcaldes de las capitales de provincias, ciudades y pueblos localidades donde estos mártires nacieron y dieron  su vida por la Fe.

Entre otros recibirán las peticiones los alcaldes de Tarragona, Tortosa, Jaén, Teruel, Bilbao, Madrid, Guadalajara, Murcia, Barcelona, Valencia, Lérida, Alcázar de San Juan, Cuenca, Barbastro, Málaga, Ávila y Córdoba.

Cada uno de ellos tiene una Historia para ser conocida, recordada y vivida. Como el Padre  Josep Guardiet i Pujol, llamado el Párroco de la Sonrisa, por su amabilidad y sentido del humor, quien solía decir: “procuremos tener siempre más trabajo del que podamos hacer” y murió perdonando a sus asesinos, una práctica habitual de los mártires, al igual que el Obispo de Tarragona Manuel Borrás Ferré, quien murió bendiciendo.

Muchos ofrecieron su vida por su tierra y por España, como Pau Virgili Monfà, párroco de Pla de Santa Maria (entonces Plan de Cabra, Tarragona), quien dijo: “Con mucho gusto daría mi vida para salvar la fe de España”. O Joan Vernet Masip, párroco de La Morera de Montsant (Tarragona), cuando dijo: “España volverá a ser lo que era. Quizá costará, pero la Iglesia triunfará y las iglesias se volverán a abrir. Aunque me maten, eso no tiene importancia, será lo que Dios quiera. No os apuréis, que no nos matarán a todos”. Lo fusilaron el 25 de agosto de 1936 en Juncosa (Lleida).

También la dominica contemplativa Buenaventura (Josefina) Sauleda Paulís, natural de Sant Pol de Mar (Barcelona) y que fue asesinada en el hipódromo barcelonés el 1 de septiembre de 1936. En la posguerra, uno de sus asesinos confesó que no podía sacarse de la memoria aquella noche en la cual lenta y cruelmente la madre Josefina fue torturada, mientras rezaba por España y por sus verdugos

“Los Mártires son ante todo Testigos de la fe en Cristo Redentor: sólo de la gracia de la fe puede desprenderse una actitud heroica ante la muerte cruel y violenta. Por ello, son ejemplo y esperanza para toda la sociedad. De su comportamiento pacífico aceptando la mayor de las injusticias, su propia muerte por su fe, de su testimonio de perdón, de su convicción en valores profundos por los que merece la pena dar la vida, por su actitud de reconciliación, son dignos de ser recordados por todos los hombres de bien”, explica José Castro, presidente de la Asociación Enraizados.

“Por esta razón, como ciudadanos queremos que toda la sociedad española se una a esta magna celebración y mediante una acción muy concreta: que en aquellas localidades donde nacieron y donde fueron martirizados y en sus capitales de provincia se les recuerde con una calle que lleve su nombre o una alusión a los mismos”, concluye Castro.

Enraizados estará presente el próximo 13 de octubre en Tarragona para lo que están organizando diferentes rutas en autobús.

Puede firmar esta petición en el siguiente link: https://enraizados.org/2013/09/17/pide-a-los-alcaldes-de-las-localidades-donde-fueron-martirizados-los-futuros-beatos-de-2013-que-les-dediquen-una-calle-en-su-localidad/