La Asamblea de Asociaciones por la Vida, la Libertad y la Dignidad, de la cual Enraizados participa, realizó ayer una declaración en el Auditorio de la Real Casa de Correos, en Madrid, manifestando su rotundo rechazo a la ampliación de la ley del aborto que previsiblemente será aprobada en breve por el Senado.

Jaime Mayor, presidente de One of Us e impulsor de Neos, comenzó el acto reivindicando por boca de las más de 100 asociaciones que representa en la Asamblea por la Vida, que ‘no formamos parte de un silencio culpable y cómplice, sino que queremos levantar la voz’.

Josep Miró i Ardèvol, presidente de e-Cristians, leyó el manifiesto titulado ‘Por la vida contra las malas leyes’ denunciando que ‘más de 90.000 niños han muerto en el 2021 por la vía del aborto, y esto a pesar de que sólo han nacido poco más de 300.000. Es una masacre y a la vez un suicidio demográfico’.

Imagen: NEOS España

La declaración critica que ‘está más protegida la cría del urogallo que la del ser humano’ y denuncia que está ‘más controlado por la Administración una tala de árboles que un aborto’. 

En nuestras calles cada vez se ven más perros con abrigo y menos niños. ¿Qué sociedad estamos construyendo, qué valores estamos viviendo como ciudadanos, padres y madres?’, prosiguió Josep Miró.

‘Pretenden que el aborto sea un derecho, pero no existe tal condición para un acto dirigido a poner fin a la vida humana. Existe el derecho a la vida, y no el derecho a suprimirla’.

Hay que recordar que la nueva ley del aborto suprime el periodo de reflexión de tres días previo al aborto y la información sobre las ayudas a la maternidad. ‘No hay ayudas para las madres embarazadas, pero el aborto en clínicas privadas está subvencionado al 100%’. 

La declaración de la Asamblea por la Vida repasa el ataque de la ley a la patria potestad de los progenitores ‘impidiendo toda autoridad de los padres hacia sus hijos mayores de 14 años que necesitan permiso paterno para salir de excursión con la escuela, pero no para abortar’.

El manifiesto también exige la derogación de la ley de la Eutanasia, ‘aprobada en plena pandemia negando al mismo tiempo el dotar de los recursos necesarios para los cuidados paliativos a fin de que todo el mundo pueda ser atendido. ¿Qué hipócrita libertad es esta que da a escoger entre morir sufriendo o que vengan y te maten?’.

Luisa María González, vicepresidenta del Colegio de Médicos de Madrid, advirtió que en los últimos años ‘los médicos hemos sido colonizados por una avalancha de leyes que contravienen a nuestros principios profesionales’. Se preguntaba la facultativa por qué ‘el no nacido o el enfermo terminal no tienen la misma protección que algunas especies protegidas’.

Concluyó la declaración de la Asamblea por la Vida con el deseo de ‘construir una sociedad de vida digna, dónde ésta sea celebrada y no proscrita, acogida y no rechazada, cuidada y no abandonada a su suerte independientemente de cuál sea su estado y su grado de dependencia’.


Ver manifiesto