Javier Barraycoa, en su dedicatoria del libro («A Paloma, mi ahijada catalana de onomástica castellana») nos muestra ya desde un principio la realidad del pueblo catalán como pueblo de España. En estas líneas Barraycoa da a conocer la verdadera e intensa relación de una región de España, Cataluña, con el resto de pueblos que la integran y que el nacionalismo desde hace ya cuarenta años intenta (utilizando todos los medios y tiene muchísimos) que no se conozca para así debilitarla.

Este un libro provoca la risa, y en muchos capítulos carcajadas, y también lloros. Contiene más de 200 historias del nacionalismo catalán que han sido hábilmente ocultadas durante las últimas décadas para desfigurar la historia y la verdadera esencia del Principado.

Es un libro escrito y editado desde el amor a Cataluña, y con la pretensión de conocer mejor a la «patria pequeña» y su historia, como solía decir el obispo Torres i Bages. Hay de todo. Desde la financiación de Mussolini a Macià para «invadir» Cataluña, a los espías que el dictador italiano tenía en el Estat Catalá o el grupo paramilitar que
pretendía la independencia de Cataluña. Pasando por el apoyo político y económico de destacados nacionalistas para que Franco ganara la Guerra Civil; los homenajes del Barça a Franco, el racismo permanente de destacados líderes nacionalistas, o cómo Salvador Dalí pasó los últimos meses de su vida escuchando una única pieza musical: el himno nacional de España.

Hay otras sobre la mitología inventada de la senyera o cómo los Mossos d’Esquadra eran originariamente tan españolistas, monárquicos y borbónicos, que Prat de la Riba quiso suprimirlos por su escasa devoción nacionalista; sin olvidar que para un padre del catalanismo como era Almirall «el catalán era la única lengua que se hablaba en el
mundo antes de la confusión de la Torre de Babel».

También está presente la «sarsuela» catalana que tanto éxito ha tenido en Madrid, así como la curiosa historia del presidente de la Generalitat de Cataluña, Francesc Companys, que de joven militó en el lerrouxismo, un partido catalán de tendencia españolista, y se dedicaba a disolver sardanas a bastonazos.

Este libro de LibrosLibres se puede conseguir aquí.