En la primera de esta reducida serie de entregas nos habíamos quedado con ‘el cuadro’ encontrado por el capitán Álvaro de Saavedra a su llegada a las Molucas, pero para tratar de entender la situación debemos remontarnos a mucho antes en el tiempo.

¡Si nos vamos al principio de todo!

Los conflictos ya se iniciaron con la presencia de Magallanes y Elcano pero ‘las hostilidades’ no comenzaron por completo hasta la llegada del segundo viaja a las Molucas, el encabezado por Loaisa y por Elcano, aunque ninguno de ellos llegó a su objetivo haciéndose con el mando de la expedición Martín Iñiguez a la muerte de ambos.

Nada más llegar la nao Victoria con los supervivientes de la flota de Loaisa a las islas Molucas, en noviembre de 1526 fueron recibidos por el rey de la isla principal, Gilolo (o Jailolo, la actual Halmahera), el cual al conocer que no eran portugueses sino castellanos de inmediato pidió alianza con el Emperador con el objeto de frenar el avance portugués en las islas.

La primera de las acciones militares de los nuevos aliados se produjo con la defensa de la vecina isla de Tidori (actual Tidore), que estaba siendo atacada por los aliados de los portugueses, tras su defensa finalmente allí es donde en enero de 1527 se asentaron las fuerzas castellanas.

Los de la nao inmediatamente empezaron á hacer en la isla tres baluartes de piedra, tierra y madera para poder defenderse de los portugueses á lo que ayudaban todos los indios hasta las mugeres, y el día siguiente pusieran, en tierra parte de la artillería, todas las mercaderías y cosas que había abordo, con la mitad de la gente de la nao, pues recelosos de que irían los portugueses á echarla á pique, procuraron hacerse fuertes en tierra y abordo lo mejor que pudieron. La nao llegó al Maluco con 105 individuos, habiendo fallecido cesa de 40 hombres desde el estrecho de Magallanes hasta aquellas islas

[FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, p. 65]

Se establecieron justo en frente de la isla de Terrenate (actual Ternate) donde los portugueses disponían de una importante fortaleza.

Los indios de este pueblo eran vasallos del Rey de Tidori, y tanto ellos como el gobernador del lugar, que fue abordo y se llamaba Bubacar, luego que vieron qué eran castellanos, los recibieron con mucho placer. Allí encontraron un esclavo de los portugueses que estaba huido; hablaba bien el portugués, y les dijo que se hallaban portugueses en Maluco, que tenían una fortaleza de cal y canto en la isla de Terrenate, y que muy pocos días antes de la llegada de la nao habían destruido al Rey de Tidori, el cual siempre tuvo guerra con los portugueses, porque las dos naos de Juan Sebastián de Elcano y de Gonzalo Gómez de Espinosa se habían cargado de clavo en su isla». 

[FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, pp 57-58]

Entre enfrentamientos entre las flotas y ataques a las fortalezas transcurrieron los años 1526 y 1527 hasta que en una de los intentos de tregua entre las fuerzas de ambos reinos los portugueses envenenaron a Martín Iñiguez, muriendo el 11 de julio de 1527 y siendo sustituido mediante votación de los castellanos por Hernando de la Torre,

Como podemos ver ‘la cosa no iba ni mucho menos a mejor’.

¡Les espero en la siguiente entrega!

 

Vicente Medina

 

BIBLIOGRAFÍA

PARES, Portal de Archivos Españoles:

Tratado de Alcáçovas, 1479

Tratado de Tordesilllas, 1494

Tratado de Zaragoza, 1529

FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Martín,

Colección de los Viajes y Descubrimientos que hicieron por Mar los Españoles: Segundo Viaje al Maluco, El del Comendador Fr. García de Loaisa