El 5 de Octubre de 1550 y después de un penosísimo periplo por lo que actualmente es la zona central de Chile, Pedro de Valdivia funda la ciudad de Concepción de María Purísima del Nuevo Extremo, hoy en día conocida como Concepción. Pedro había intentado fundar un establecimiento en 1546, ya que conocía por los informes de Juan Bautista Pastene de la existencia de una bahía resguardada y la desembocadura del rio Biobio. Con lo que no contaba era con la férrea resistencia del pueblo mapuche, que nunca reconoció el dominio español y ni al posterior gobierno chileno cuando el país se separó del imperio español.

La ciudad es un ejemplo de la tenacidad española, ya que sufrió toda suerte de desgracias debido a la naturaleza y a los hombres. Fue durante mucho tiempo el baluarte que evitaba las incursiones de los araucanos (malones). Baste con decir que durante los diez primeros años de existencia fue destruida tres veces por los indígenas y vuelta a construir de nuevo por los españoles.

Los araucanos demostraron ser un pueblo con grandes dotes para la guerra. Ya antes de la llegada de los españoles, se habían enfrentado con éxito a los incas. La tecnología militar que empleaban los nuevos conquistadores era muy superior a su capacidad, pero supieron adaptar su modo de plantear la resistencia para hacer frente a los recién llegados. El conflicto fue de tal intensidad que obligó a la creación del único Tercio español que operaba fuera de Europa. Se llamaba oficialmente Tercio de Arauco.

Su creación fue consecuencia de la falta de profesionalidad y anarquía que imperaba en las tropas que operaban en Chile. En 1604 se sentaron las bases para su organización y llegó a ser  un destino apetecible para los jóvenes militares españoles que deseaban hacer carrera, ya que el prestigio de los araucanos como guerreros era ya muy conocido en Europa.

La ciudad de Concepción fue la base del Tercio de Arauco y llego a ser un punto de intercambio económico muy importante entre las zonas de dominio indígena y las que pertenecían al imperio Español.

Manuel de Francisco