En la mañana del 13 de marzo de 1741, el vigía apostado en el castillo de Chamba no daba crédito a sus ojos. Todo el horizonte estaba plagado de velas y no eran ciertamente de bajeles amigos. Dio la alarma con rapidez y vio aliviado que bajo la calima matinal se acercaba el oficial de guardia que ya esperaba la nefasta noticia. Estudió el horizonte y después lanzó una penetrante mirada al centinela mientras decía con calma: “Son muchos más de los esperados, pero no se preocupe soldado, Don Lezo sabrá lo que tenemos que hacer”.

Tenía razón en ambas cosas. Se sabía que una escuadra británica, al mando de Edward Vermont, formada en Gran Bretaña y reforzada con elementos coloniales americanos, estaba en camino de Cartagena de Indias, con la intención de conquistarla. También era conocida la capacidad militar de Don Blas de Lezo y Olavarrieta.

La intención de los británicos era conquistar Cartagena de Indias para crear una cabeza de puente que permitiera arrebatar a España todo el Virreinato de Nueva Granada. Dicho virreinato comprendía los actuales estados de Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Ecuador y parte del Perú. Era un botín ambicioso.

El mando militar de la defensa recayó en Blas de Lezo, marino guipuzcoano, pero el gobierno estaba en manos del navarro Sebastián de Eslava. Este mando dual no contribuyó a la eficacia de la defensa de la plaza, pero hay que destacar dos cosas. Uno, que Eslava puede que no fuera un perito militar, pero tampoco era un cobarde y se mantuvo en la plaza durante todo el asedio. Dos, que ninguno de ellos era ni castellano ni andaluz ni extremeño, contradiciendo a las voces actuales que proclaman que toda la cruzada americana fue obra de solo una parte de España.

Las fuerzas en liza eran harto dispares. Más de 2.000 cañones, 27.600 hombres y 186 barcos (29 de ellos navíos de línea), por la parte británica contra 6 navíos de línea españoles, 3.000 soldados, 4.000 hombres encuadrados en tropas auxiliares (arqueros indios, voluntaris civiles,etc.) y 990 piezas de artillería. Ante semejante diferencia y cuando finalmente Vermont consiguió entrar en la bahía, envió un aviso a Londres anunciando una victoria que estaba por venir y que nunca llegó. En todo el imperio británico se fundieron medallas conmemorativas, donde se mostraba a un Blas de Lezo rindiéndose de rodillas. Este hecho no llegó nunca a producirse, las diversas estrategias puestas en marcha por Lezo y Eslava fueron debilitando al enemigo que finalmente tuvo que retirarse con un balance humano aterrador. Más de 18.000 hombres no volvieron a embarcarse.

Es curioso que la relectura de la historia se haga continuamente e incluso llega hoy en día a nuestras redes sociales. Es incuestionable que Blas de Lezo derrotó totalmente a Vermont, pero si miramos en wikipedia el mismo episodio en inglés y en español, la versión inglesa magnifica las imágenes de la falsa rendición de Lezo. Otro ejemplo de que la leyenda negra contra España, todavía hoy, se esta escribiendo.

Fuentes:

https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Cartagena_de_Indias

https://es.wikipedia.org/wiki/Sitio_de_Cartagena_de_Indias_(1741)

http://www.hoyenlahistoria.com/efemerides/fecha/1741

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