papeletas-escanos-en-blanco-pais-vascoEscaño33, la Plataforma Política de Enraizados analiza los resultados electorales de las elecciones del 21 de octubre de 2012.

Galicia

Indudablemente el análisis se resume en un triunfo de Núñez Feijóo y en una debacle del Partido Socialista.

El debacle socialista se explica, a nuestro entender, por su acercamiento al nacionalismo extremista. Acercarse al nacionalismo puede dar un rédito electoral a corto plazo pero a largo no hace más que dar oxígeno a los extremistas, y centrar el debate político en un tablero de juego que a largo plazo hace engordar a aquellos en cuyo campo se juega.

Zapatero optó, especialmente para ser reelegido, por engordar sus votos a costa de los nacionalismos y el extremismo izquierdistas. Ello le posibilitó cuatro años más para gobernar y destruir España pero a largo plazo ha demostrado que sólo ha servido para dar alas a los extremistas y para hacer creer al electorado que merece la pena diferenciarse para pesar en el conjunto de la política nacional al mismo tiempo que ha llevado a una debacle a su partido que de no remediarse le llevará a la desaparición.

Feijóo ha triunfado pero no debe olvidar que, a pesar de la menor participación, ha perdido porcentaje de voto concretamente un 1,21% a la hora de esta análisis, 11.30 de la noche del día 21 y la friolera de 139.214 votos, si extrapolamos el 96,33% contabilizado a dicha hora al 100% de los votos. En las elecciones anteriores con los votos obtenidos en ésta hubiera perdido el Gobierno de la Xunta.

No hemos podido seguir el 100% de la comparecencia de Feijóo pero sí nos ha llamado la atención que en la misma, repetimos que en lo que hemos podido ver, se ha dirigido sólo en una de las lenguas gallegas, marginando a todos los castellano hablantes que también tienen derecho a oír lo que piensa su Presidente en su lengua materna, el español. Es una muestra más de la aceptación de tesis nacioanalistas que entienden que el gallego es la lengua propia de Galicia, olvidando que la realidad sociológica es otra y que muchos de los gallegos, cerca del 50%, usa el español como primera lengua.

Matización tras haber tenido acceso a través de Cristina Castro a la comparecencia completa del sr. Núñez Feijóo: el Presidente utilizó el español en la parte final de su intervención, precisamente en aquella en la que afirmó que lo bueno para Galicia era lo bueno para España y viceversa. Fueron unos 30 segundos en una intervención de algo más de tres minutos y medio. Pero al menos habló en esa lengua gallega que es el español.

Por último señalar que la aventura de Mario Conde no ha conseguido, como era de esperar,  el triunfo de la representación. Sin embargo el 1,10% de los votos de esta iniciativa puede hacernos entender que hay una parte de la sociedad que reclama una nueva forma de hacer política, más cercana a la sociedad, más libre, más apegada a la iniciativa social.

Si dicho deseo encuentra una formación más seria, más cuajada, con nombre más atractivos, puede aparecer en la escena de la partitocracia española, y ser un elemento importante de cambio.

País Vasco

Triunfo del PNV y de la Coalición que acoge a los etarras en sus listas.

Debacle nuevamente de los socialistas a quienes acompañan en este caso los populares.

Respecto a Bildu se beneficia indudablemente del deseo de paz del pueblo vasco que entiende mal que hay que premiar a los que estratégicamente consideran que las armas no son ahora el camino pero que no han renunciado a las mismas en cuanto vieran que sus objetivos no pueden conseguirse sino por esa vía.

El PSOE se hunde y el análisis que hemos hecho en Galicia creemos que explica también la causa. Acercarse a los nacionalismos extremos puede ayudar coyunturalmente a ganar unas elecciones o a gobernar como sucedió cuatro años ha en esta Comunidad pero a largo plazo solo sirve para dar apariencia de legitimidad a ese nacionalismo extremo.

El PP se hunde porque no ha sabido ni unir a los suyos. La defenestración de personas tan valiosas y valientes como María San Gil y Regina Otaola, y el aparcamiento de Santiago Abascal y gran parte del partido en su feudo tradicional Álava, apostando por una persona tan poco cercana a la militancia e ideas fundamentales tradicionales del partido como Oyárzabal que intentó incluso un apoyo explícito del partido a la destrucción jurídica del matrimonio equiparándola a otras realidades como la unión de dos personas con atracción hacia el mismo sexo, se traduce en menor apoyo del electorado, aunque es cierto que sus votos son muy similares a las elecciones del 2009.

Todavía nos preguntamos cómo el PP ha pasado de los votos de Mayor Oreja quien en 2001, en las elecciones autonómicas, consiguió la friolera de 326.933 votos, cercanos a los 383.565 que ha conseguido el PNV en 2012 y superiores a los 276.989 que ha conseguido Bildu a los 129.07 de 2012. Estos datos deben hacer reflexionar a sus dirigentes sobre cómo conseguir una buena votación: si dando una batalla con unas ideas claras como lo hizo Mayor Oreja o con ideas blandas, perfil bajo, dividiendo al partido y a los votantes, y con decisiones como las de Bolinaga protagonizadas por Basagoiti y Rajoy.

El voto en blanco y nulo

En Galicia la suma de ambos ha alcanzado nada menos que 74 mil votos y más del 5,5% de los votos frente al 2,5% en 2009. En el País Vasco ha alcanzado los 14 mil votos y un 2,5% no comparable con 2009 pues hubo muchos votos nulos por la ilegalización de candidaturas proetarras. En cualquier caso son datos que invitan a pensar en que hay muchos electores, no antisistema, que están cansados de la partitocracia actual.