jmjAquí os dejamos algunos testimonios breves de la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia, con los que estamos celebrando la fiesta de San Juan Pablo II. ¡Gracias a todos los que orasteis y donasteis!:

 

Andrés

Ser uno de los responsables del viaje de la Jornada Mundial de la Juventud me ha enseñado muchas cosas. Quizás la más importante de todas sea que la felicidad se encuentra dándose a los demás más que recibiendo. Los organizadores queríamos animar a muchos jóvenes cristianos a participar en este viaje para que tuvieran una verdadera  experiencia de Dios y pudieran mostrar su fidelidad a la Iglesia y a al Papa. Organizar este viaje no ha sido tarea fácil. En el camino hemos dejado muchas horas de ocio, de pasar rato con nuestras familias y de estar con nuestros amigos. Sin embargo, la satisfacción de ver tres autobuses repletos de gente joven dirigiéndose a Cracovia nos hizo pensar que no todo está perdido en la batalla del bien contra el mal. Todo lo contrario, nos fortalece en la fe y nos hace creer que los jóvenes son el futuro de la Iglesia y que España sigue teniendo un papel muy importante en la construcción de ese futuro.

 

 

Elena

A lo largo del pasado curso académico la rutina universitaria hizo que mi fe se enfriara. Exámenes agotadores, horas de estudio en la bibliotecas, clases interminables…Desde luego estaba convencido que el verano del 2016 tenía que ser un descanso en todos los sentidos y un descanso merecido. ¿Podría decirse que dormir en tiendas de campaña durante once días, comer en el campo lloviendo, o  viajar en autobús durante ocho o nueve horas diarias es una forma de descansar en verano? El cuerpo te pide que la respuesta a esa pregunta sea un no rotundo. Sin embargo, durante este viaje tan “incómodo” y que me generaba tantas dudas al principio he conocido a gente que perfectamente podrían ser mis amigos de todas la vida. En la encuesta inicial que nos hicieron dije que mi principal objetivo era encontrarme con el Señor y profundizar en mi fe. Bueno, ahora que he vuelto puedo decir que este viaje ha sido uno de los mejores de mi vida y doy gracias al Señor y la Virgen por haberme dado la oportunidad de participar en esta Jornada Mundial de la Juventud.

 

David

Cuando me planteaba cómo podría ser mi verano del 2016 me preguntaba: ¿Cuál podría ser el mejor plan? ¿Un”Interail” con mis amigos?; ¿Hacer el camino de Santiago? Cuando me propusieron este viaje yo había escuchado muy poco sobre las Jornadas Mundiales de la juventud, apenas había visto algunos videos y había escuchado algo de cuando fue aquí en Madrid. Al principio, la idea de misa diaria y de estar metido en un autobús tantísimas horas me echaba para atrás pero luego, hablando con varios amigos que también se querían apuntar me convencieron. Hemos atravesado prácticamente toda Europa. Lourdes, Ars, todavía me acuerdo de la magnífica casa que consiguieron los organizadores en Lindau, etc… Ver a tantos jóvenes rezar y escuchar tantas charlas que hemos dado en los autobuses  me ha hecho pensar qué tipo de cristiano soy yo y cómo de en serio me tomo mi religión. ¡Muchas gracias a todos los organizadores del viaje! ¡Estoy deseando hacer otro viaje con ellos!