Desde Enraizados nos queremos hacer eco del caso de Fernando, una persona normal y anónima como cada uno de nosotros que ha tenido la valentía y el arrojo de no dejarse intimidar por el gigante YouTube.

Esta plataforma censuró y retiró un vídeo elaborado por él sobre ideología de género por considerar, según ellos, que incumplía la normativa de esta compañía y medio año después, al recibir la demanda del autor ante los Juzgados de Madrid (Juzgado de Primera Instancia), procedió a reponerlo a la red antes de la comparecencia al Juzgado.

Cuando YouTube retiró de la red este vídeo, envió un comunicado al autor en el que expresaba que había infringido su política sobre incitación al odio y llamó la atención al agraviado con la imagen de un árbitro sacando tarjeta amarilla y advirtiéndole que “como es la primera vez, esto es solo una advertencia” y que “si vuelve a ocurrir, tu canal recibirá una falta y no podrás subir vídeos”.

  

Este valiente se sintió agraviado y coaccionado en su legitima libertad de expresión, por lo que, tras el asesoramiento jurídico, presentó una demanda de conciliación previa en la que se expresaba por el art. 20 de la Constitución Española, la voluntad, entre otras cosas, de la exposición libre en la red del vídeo censurado.

El vídeo censurado tiene por título, Transexualidad y homosexualidad y forma parte de un curso sobre ideología de género, que consta de vídeos breves y sencillos. Se pueden ver los realizados hasta el momento en el canal . Cualquier persona, al ver este vídeo, o cualquier otro vídeo de la serie, puede juzgar si contienen algún tipo de odio.

YouTube dio marcha atrás al recibir la citación del Juzgado y repuso de nuevo el vídeo: ésta suele ser su forma de actuar. Se da la circunstancia de que la compañía dependiente de YouTube en España, que acudió al acto de la demanda tiene una función gestora y dice no ser competente para cuestiones jurídicas como ésta de retirar o reponer un vídeo de YouTube.

A pesar de la actuación de YouTube ante estos pleitos, el demandante se satisface de que el gigante YouTube haya dado marcha atrás y afirma que “cuando nacieron las Redes Sociales teníamos una gran esperanza en conseguir una mayor libertad de expresión, pero en menos de 20 años de existencia, algunas Redes Sociales han quedado viejas y caducas en el ejercicio del derecho a la libertad”.

Así mismo anima a todos a no dejarse arrollar cuando se atacan los principios básicos de este derecho y se une a las inmortales palabras de don Quijote: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.

Desde Enraizados queremos poner de manifiesto nuestro compromiso total con la libertad de expresión y nuestro «NO» más absoluto a la ley mordaza que nos quieren imponer en esta batalla cultural en la que estamos inmersos.

Nosotros siempre apoyaremos a aquellos que como Fernando, defiendan la verdad y la libertad sin importarnos ante quién tengamos que hacerlo, muy «Gloliat» que sea.

Gracias Fernando por tu valentía y por tu ejemplo.