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La persecución contra los católicos ha comenzado. Que no te quepa duda alguna. Firma aquí para ayudar a frenarla en China y Nicaragua.

En esta sociedad con falsos tintes de tolerancia, se nos dará caza de manera subversiva, ignorando las leyes que proclaman observar con todo respeto; primero en los países con un mayor control del Estado; luego, en aquellos donde logren implantar el mismo sistema. Es el caso de China.

El obispo auxiliar Vincenzo Guo Xijin emitió un comunicado de socorro el pasado 13 de noviembre, pues sufre el interminable acoso del mayor Estado comunista del mundo, cuyos agentes tratan de someterle al sistema ateo.

Día y noche soporta con entereza las intempestivas apariciones de la policía. Solo necesitan presenciar un error, una flaqueza, para encerrarle de por vida en una de sus célebres prisiones políticas. Pero tú no vas a permitírselo.

No sería la primera vez que China cede a la presión internacional. Como primera superpotencia económica, debe cuidar las apariencias si quiere seguir comerciando con sus mejores clientes, las democracias; esos somos nosotros, tú, yo y los varios miles que firmarán la petición contigo.

Firma para enviar una solicitud al presidente chino Xi Jinping en la que exigimos que respete la libertad de culto.

En otro continente, este más cercano por nuestra Historia en común, el régimen nicaragüense persigue a nuestros hermanos.

“El Gobierno mantuvo sitiada durante nueve días la Iglesia San Miguel Arcángel de Masaya, donde nueve madres comenzaron una huelga de hambre para pedir al presidente Daniel Ortega la liberación de 160 presos políticos. Entraron en el templo sin comida y, al día siguiente, la Policía les cortó la luz y el agua y la parroquia quedó acordonada”, explica la agencia EFE.

La cercana Conferencia episcopal de Guatemala ha tenido que pedir ayuda pidiendo nuestra “solidaridad con la Iglesia (en Nicaragua), sus pastores y fieles, ante los sufrimientos que padecen y ante las persecuciones a que son sometidos por parte de sectores oficiales e infiltrados del régimen».

La situación empeora cada día. Ante la pacífica protesta de estas y otras madres coraje, las fuerzas policiales y grupos de simpatizantes del gobierno recrudecieron la persecución a nuestros hermanos.

Llegaron incluso a asaltar y profanar la Catedral metropolitana de Managua, agrediendo a sacerdotes y monjas.

No podemos dejar solos a nuestros hermanos

Firma esta petición para pedir al relator de Naciones Unidas una intervención rápida y eficaz.

Ambas peticiones las dirigiremos a la ONU, al relator de libertad religiosa, así como a las autoridades españolas, chinas y nicaragüenses. En este último caso las dirigiremos también a la Organización de Estados Americanos.

Estas son dos muestras claras de lo que sucede hoy en el mundo. Se persigue a nuestros hermanos por el mero hecho de ser seguidores de Cristo. Mostrémosles nuestra solidaridad firmando esta petición. Solo te llevará un minuto.