Santa Cruz del Valle de los Caídos

Santa Cruz del Valle de los Caídos

Santa Cruz del Valle de los Caídos

Por Iñigo Flórez-Estrada

valledeloscaidos.es

El Valle de los Caídos, conjunto monumental erigido entre 1940 y 1958, diseñado y dirigido por los insignes arquitectos Pedro Muguruza y Diego Méndez en el llamado valle de Cuelgamuros, en la sierra de Guadarrama,  en el municipio de San Lorenzo del Escorial, por presos republicanos y personal contratado, como escultores y obreros. Su fin era ofrecerlo al culto católico, pues no en balde España era en aquella época un Estado confesional.

De una gran belleza artística, tanto por la construcción misma, como por su enclave, la basílica del Valle de los Caídos cuenta con una gran cruz, de unos 150 metros, con unos grandes brazos, de 24 metros de longitud cada uno, que se puede apreciar a gran distancia. Y es que nos encontramos con la cruz más grande del mundo, nominación que nunca, ni en la actualidad, ha sido superada. Su abadía, llamada de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, es subterránea, de tal suerte que, en su interior, es recomendable llevar una chaqueta de manga larga.

patrimonionacional.es

Desde el día de su inauguración, y apertura al público, el 1 de abril de 1959, ha permanecido abierta.  Y pertenece a Patrimonio Nacional y ha sido visitado por una cifra que oscina entre 150.000 y 500.000 personas al año.

La orden para su construcción fue dada por D. Francisco Franco Bahamonde, y allí descansan los restos de D. José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española y han descansado hasta   el 24 de octubre de 2019 los restos de D. Francisco Franco, los cuales, en esa fecha, fueron trasladados al cementerio de Mingorrubio, junto con los de la que fuera su esposa, Dª. Carmen Polo. Se cumplía así una exigencia recogida en la Ley de Memoria Histórica. También descansan aquí soldados, tanto del llamado Bando Nacional, como del Republicano, conformándose así la mayor fosa común de España, con un total de 33.850 almas. Actualmente, su exhumación no sería posible pues al parecer estos restos forman parte de la estructura del edificio, ya que los cuerpos fueron utilizados para rellenar, con ellos cavidades internas de las criptas, conformando por efecto de la humedad, lo que se ha venido a llamar un “cadáver colectivo indisoluble”.

Valle de los Caídos. Piedad.

Fue restaurada en el año 2012. Y en 2019, con motivo de la exhumación de los restos de D. Francisco Franco, su número de visitantes se duplicó.

La Basílica del Valle de los caídos, conforma la mayor basílica construida en España. Y es, además, el proyecto más ambicioso del “Régimen” que venía a conmemorar el fin de la guerra y la victoria franquista sobre el Bando Republicano.

Ruđer Josip Bošković

Ruđer Josip Bošković

La Iglesia ante los retos de la historia

Científicos y religiosos

 

Ruđer Josip Bošković

(Croacia 1711– Milán 1787)

“No nos cansemos, pues, de hacer el bien”

Ruđer Josip Bošković

Fue un Sacerdote Jesuita y también Físico, astrónomo, matemático, filósofo y poeta. Realizó labores de investigación, docencia, escritos políticos y resolución de conflictos de su tiempo.

Admirado por el mundo culto y científico, que no podía sino sorprenderse con cada nuevo trabajo que publicaba, Boskovic, es sobretodo recordado por sentar las bases de la teoría atómica basada en la teoría newtoniana, fundamental para el posterior desarrollo de la física contemporánea.

Mostró la maravillosa unión entre Ciencia y Fe.

“No nos cansemos, pues, de hacer el bien”

Esta frase de San Pablo podría ser el lema de Ruder Boskovic, resumiendo su infatigable tarea de entender y descifrar como funciona el mundo, la obra del Creador, estudiando las estrellas, las órbitas y la esencia de la materia. Su trabajo, con más de 60 tratados, dejó huella en el mundo científico y un legado que sirvió de inspiración a los trabajos posteriores de Michael Faraday y Albert Einstein.

Nació en Ragusa el 8 de mayo de 1711, el más joven de seis hermanos, estudió en el colegio jesuita de su ciudad natal. Cautivado por esta experiencia, a los 14 años, decidió  entrar al Noviciado de la Compañía de Jesús en Roma. Sus maestros del Colegio Romano cultivaron con éxito los talentos del joven Boskovic, que empezaba a brillar especialmente en Matemáticas.

Zagreb, Croacia

Su actividad intelectual abarcó una pluralidad de disciplinas. Además tomó parte activa en las discusiones científicas de su época. A éstas  pertenecen su Desviación de la Tierra de la probable Forma Esférica o El Cómputo de la Órbita de un Cometa a partir de unas breves Observaciones.

Así pues, tenemos a Boscovic investigando la esencia de la materia e intentando establecer más ampliamente la ley de Newton sobre la gravitación universal, buscando siempre la relación entre lo creado y el Creador. Para este jesuita, lo importante es reconocer al Diseñador en las Leyes que gobiernan la naturaleza. “Quien considera todo lo creado como fruto de la casualidad, no puede cometer un error más grave”. La labor del científico es reconocer a este Autor.

En De materiae divisibilitate et du principiis corporum dissertatio (1748) Boscovic considera a las moléculas como puntos matemáticos y conjetura la existencia de complejas fuerzas intermoleculares que pueden ser repulsivas o atractivas dependiendo de la distancia entre las partículas. El caso de Boscovic es especialmente significativo porque él fue el primero en afirmar, en contra de sus contemporáneos, que la naturaleza de los átomos que forman los sólidos y los líquidos es la misma que la de los que forman los gases.

Además, su intento de establecer una teoría unificada de los fenómenos físicos basada en la Naturphilosophie kantiana, influenciará a grandes científicos del siglo XIX como Faraday, Oersted o Lord Kelvin.

Boscovic también demostró mucha habilidad en solucionar los problemas prácticos de su época. A mitad del siglo XVIII la gran cúpula de San Pedro comenzó a agrietarse, causando consternación al Papa y a la Ciudad Eterna. Boscovic fue consultado y salvó del derrumbe a la cúpula de la Basílica de San Pedro en Roma, rodeándola de cinco anillos de hierro.

No fue el único reto al que se enfrentó. También se implicó como mediador cuando los ciudadanos de Ragusa, su ciudad natal, le pidieron que fuera árbitro de una disputa en la que estaban envueltos con el rey de Francia.

Muchas universidades buscaron reclutar a Boscovic en su profesorado. Sus trabajos atrajeron la atención de prestigiosas academias que lo hicieron miembro activo, como la Academia Rusa de Ciencias o la Royal Society en 1760. Es más, la emperatriz María Teresa y el emperador Francisco de Austria le ofrecieron títulos de nobleza, que rechazó por su juramento a la Compañía de Jesús.

Boskovic estuvo siempre lleno de espíritu emprendedor, atrayendo la atención tanto con sus escritos políticos como con sus logros científicos. Mientras estuvo en Inglaterra, impulsó las observaciones del tránsito de Venus, el 6 de junio de 1761. La Academia de Londres propuso enviar a Boscovic a cargo de una expedición a California a observar el tránsito de Venus en 1769, pero desafortunadamente, la oposición manifestada en todas partes a la Compañía de Jesús que llevó finalmente a su supresión, la hizo imposible. Continuó, sin embargo, dando sus servicios al Observatorio de Milán.

Tras la publicación de su último trabajo se retiró por un tiempo al monasterio de los monjes de Vallombrosa. La muerte lo visitó a la edad de 76 años, precedida por un largo malestar acompañado de enfermedades nerviosas y desarreglos mentales. Fue sepultado en la iglesia de Santa María Podone.

Es tanta su influencia en el mundo científico que varias calles en Italia tienen su nombre, un cráter de la luna también fue bautizado con su nombre, e incluso existe un monumento en su honor en los jardines del Instituto Atómico de Zagreb. También el asteroide Boskovic conmemora su figura.

Cráter lunar Boskovich

En Boskovic encontramos un sacerdote y un ser humano, que probó las dificultades de la vida, comenzando por su propio mundo interior, pues tendía a las enfermedades nerviosas, especialmente a la depresión. Sin embargo, esto no fue obstáculo para entregar los dones recibidos de Dios y hacerlos multiplicar, dejando un gran legado para el desarrollo científico de la humanidad.

A pesar de trabajar en tiempos difíciles, que vieron el cierre de la Compañía de Jesús, nunca cesó en su activismo y en su incansable trabajo por conocer y enseñar la esencia de la realidad. Su amor a la ciencia estuvo siempre sometido al amor por Cristo.

Rvdo. Padre Gregor Mendel

Rvdo. Padre Gregor Mendel

La Iglesia ante los retos de la historia

Científicos y religiosos

 

Rvdo. Padre Gregor Mendel

Padre de la genética moderna

Por Fernando Junceda Quintana. Arqueólogo y profesor.

Gregor Johann Mendel

Desde la revolución neolítica -con la lenta y continua selección de las especies naturales más rentables- pocos descubrimientos han influido tanto en nuestras sociedades, no sólo para mejorar la productividad y calidad de nuestros alimentos sino también para hacer frente a la escasez de estos. El P. G. Mendel -con la humildad del orden sacerdotal y sin proponérselo- inició en el siglo XIX el camino científico de la industria alimentaria, médica y biológica de los próximos siglos.

 Johann Mendel nació el 20 de julio de 1822 en un pequeño pueblo llamado Heinzendorf, en la región de Moravia, de la provincia austriaca del Imperio Austrohúngaro y actualmente perteneciente a la República Checa.

Fue bautizado como Johann, aunque años más tarde pasaría a la posteridad como Gregor Mendel. En Heinzendorf pasó sus primeros años de vida en el seno de una familia humilde. Fue hijo del granjero Anton Mendel (1789-1857) y de Rosine Schwirtlich (1794-1862). Ésta, a su vez, era hija de un jardinero de la villa. Tanto su abuelo materno como su padre le enseñaron las técnicas básicas de jardinería y cómo hacer injertos de plantas y cultivar frutales. Mendel tuvo cuatro hermanas: Verónica, nacida en 1820, Teresa (1829) y otras dos niñas que murieron tempranamente. Su infancia estuvo llena de pobreza y necesidades.

Tras cursar el bachillerato con muy buenas calificaciones extraordinarias el cura del pueblo se dio cuenta de ello y pudo enviarle a estudiar lejos de su localidad. A los 18 años entró en el Instituto de Filosofía de Olomuc, con el fin de preparar su ingreso en la Universidad de Olomuc. Ésta provenía de una Escuela Episcopal del siglo XIII que ya en el siglo XVI otorgaba titulación universitaria, y estaba dirigida por la Compañía de Jesús.

Debido a su humilde condición tuvo que sufragar sus estudios impartiendo clases particulares. Incluso así, pasó dificultades económicas en las que fue ayudado por su hermana Teresa, que le cedió parte de su dote.

En 1843 -habiendo sentido la vocación religiosa-, decidió tomar los hábitos e ingresar en la orden de los padres de San Agustín. Tras cuatro años de noviciado, recibió las órdenes sacerdotales el 6 de agosto de 1847. En la ordenación sacerdotal cambió su nombre de pila, Johann, por el de religión, Gregor, que será el que utilizará para firmar sus publicaciones científicas.

Desde entonces su lugar de residencia fue la Abadía de Santo Tomás, en Brno, salvo cortos periodos que empleó en su propia formación.

Abadía de Santo Tomás de Brno, lugar donde G. Mendel realizó sus estudios

Gregor Mendel encontró un gran apoyo al entrar en la Abadía de Brno. Según parece, G. Mendel tenía fama de ser un monje demasiado aficionado a la comida, algo que probablemente era consecuencia de las penurias pasadas. Él reconocía que la gula era uno de sus defectos. Pero aparte de eso era muy estudioso y un concienzudo investigador. Era, también, un ratón de biblioteca, y como la de la abadía tenía una gran biblioteca, rica en libros religiosos, científicos y literarios, se pasaba las horas aumentando sus conocimientos. También tenían en el monasterio una importante colección botánica. Poco inclinado a las labores pastorales, en 1849 consiguió que le concedieran un puesto como profesor en la ciudad vecina de Znaim, pero no logró superar las pruebas de acceso.

En 1851 proseguirá sus estudios de historia, botánica, física, química y matemáticas en la Universidad de Viena. Asiste, como oyente, al Instituto de Física de Christian Doppler y conocerá las teorías del profesor Franz Unger sobre la fisiología vegetal. Terminará consiguiendo el doctorado en matemáticas y ciencias.

Retornó a la abadía en 1853. En este momento Mendel empieza su etapa como profesor suplente de ciencias de La Real Escuela de Brno. También iniciará sus estudios de la herencia utilizando ratones y abejas. En 1856 el Abad le pide que -debido a su preparación- se encargue de cultivar y cuidar el jardín y la huerta del convento. Así se le despertará su interés por continuar sus investigaciones por medio del cultivo de diferentes especies de guisantes (Pisum Sativum), labor que realizó de 1856 a 1863. Llegó a plantar y estudiar 28.000 plantas de guisantes y otros vegetales.  Mendel presentó sus trabajos en las reuniones de la Sociedad de Historia Natural de Brno el 8 de febrero y el 8 de marzo de 1865. En 1866 los publicó como Experimentos sobre hibridación de plantas en las actas de la Sociedad.

G. Mendel estableció las 3 leyes de la hibridación de vegetales:

  • Primera ley o principio de uniformidad.
  • Segunda ley o principio de segregación.
  • Tercera ley o principio de combinación independiente.

Estas leyes de hibridación descubiertas para la especie Pisum Sativum, fueron también comprobadas en la especie Phaseolus, en las que obtuvo los mismos resultados y proporciones.

Además de estudiar los vegetales también registró e informó sobre los fenómenos meteorológicos -manchas solares, vendavales, tornados y otros fenómenos producidos en Brno y Moravia en general- que les podían afectar. Su primer informe es de 1863, relativo a los registros meteorológicos, donde usa los resultados estadísticos de un año para compararlos con los quince años previos. Siguieron a éste, otros cinco trabajos -entre 1869 y 1870-, y luego otros tres entre 1870 y 1882. Estos trabajos se publicaron en la revista de la Sociedad Meteorológica Austríaca, de la cual era miembro. El tratamiento estadístico de estos reportes es indicativo de la proyección y el interés de G. Mendel por esa línea de trabajo, que ya había seguido al efectuar sus experimentos sobre hibridación.

En 1868 abandonaría definitivamente sus labores investigadoras, ya que fue nombrado abad del convento y tuvo también que cuidar de unos sobrinos.

En 1883 enfermó, presumiblemente de insuficiencia renal, y falleció -con 61 años- el 6 de enero de 1884 en Brno. Fue enterrado tres días después en el Cementerio Central de Brno.

A Mendel no se le reconoció en vida como descubridor de los mecanismos de la herencia. De hecho, por un tiempo hubo algunas discrepancias sobre sus resultados, ya que algunos querían la exactitud de una teoría matemática y no de una teoría biológica como era. Al final fueron aceptados. El reconocimiento sería póstumo.​

 

Bibliografía

  • Corcos, Alain., Monaghan, Floyd, and Weber, María. (1993). Gregor Mendel´s Experiments on Plant Hybrids. A Guided Study. England. Rutger University Press.
  • Galera, Andrés. (2006). «La bolsa de alubias». En La Aventura de la Historia. Madrid, España. Grupo Unido Editorial, S. A. Madrid. Mayo, Año 8: No.91; 122-123.
  • Marantz Hening, Robin. (2000). Monk in the Garden: The Lost and Found Genius of Gregor Mendel, the Father of Genetic. London, England. Ed. Hougthon Mifflin.
  • Orel, Vitezslav. (1996). Gregor Mendel: the first geneticist. Oxford, England. Oxford University Press.
  • Mendel, G.: «Gregor Mendel’s letters to Carl Naegeli. 1866-1873, Translated by L. K. Piternick and G. Piternik, Genetics, 35, 5, part 2, 1950.
  • Gomis, A.: El fundador de la genética. Mendel, Madrid: Nivola, S. L., 2000.
  • Jaramillo Antillón, Juan “Gregor Mendel. El padre de la genética”. En https://wsimag.com/es/ciencia-y-tecnologia/. 2019.
El patrimonio español con enfoque femenino (2ª parte)

El patrimonio español con enfoque femenino (2ª parte)

Seguimos haciendo un breve repaso de la mano de nuestra colaboradora y amiga Constanza Carmona por algunas de las mujeres de la historia de España que tanto hicieron por enriquecer nuestro patrimonio artístico y cultural. Mujeres cultas, femeninas, madres, esposas e hijas que vivieron su feminidad con naturalidad y acierto.

Si bien los  365 días del año son idóneos para rendir un homenaje a la mujer, estos días cercanos al 8 de marzo,  queremos resaltar el «genio femenino» al que tanto debemos.

¡El arte nos acerca a lo infinito!

Sigo cronológicamente:

EMPERATRIZ MARIA DE AUSTRIA, cansada de luchar contra el protestantismo quiso, una vez viuda del emperador Maximiliano II, volver a Madrid, ciudad que la vio nacer y corazón de la Monarquía Católica. Convencida de la enorme importancia de la educación en la sociedad, por su influencia en el desarrollo de la persona y el conocimiento de la Verdad que le inmuniza de mentiras y manipulaciones, dejó a su muerte- en 1603- heredera de sus bienes a la Compañía de Jesús para que fundara el Colegio Imperial en Madrid, con su iglesia adjunta, hoy Colegiata de San Isidro. Convertida en una prestigiosa institución, por sus aulas pasaron los más ilustres personajes del Siglo de Oro Español, así como intelectuales posteriores.

 

Reina de España por su matrimonio con Felipe III, MARGARITA DE AUSTRIA, fundó en 1610 el Real Monasterio de la Encarnación en Madrid, de agustinas recoletas, que custodia en el silencio de la clausura un verdadero museo de obras pictóricas, escultóricas y de orfebrería de los siglos XVII y XVIII. ¿Sabían que desde hace siglos forma parte de la tradición, y de la devoción, visitarlo el día de San Pantaleón, cuyo relicario contiene la sangre del mártir que se licua milagrosamente cada año el 27 de Julio?

 

Y qué decir de la abulense Teresa de Ahumada y Cepeda, nuestra mujer quizá más internacional. Maestra de la mística, SANTA TERESA DE JESÚS, primera doctora de la Iglesia Universal, nos ha legado sus valiosos pensamientos escritos ysembró España de conventos carmelitas que, aún hoy activos, enriquecen nuestras ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad.

 

Obligado es recordar a ISABEL DE FARNESIO, reina de España por su matrimonio con Felipe V, recibió una sólida formación intelectual en su infancia. Se interesó por la cultura a lo largo de su vida. Aficionada a la música, el teatro, coleccionista de libros, pinturas, esculturas, etc, llegó a atesorar más de 900 cuadros, de autores flamencos, franceses, italianos y españoles, muchos en el Museo del Prado (entre otros “La Sagrada Familia del Pajarito” de Murillo) y otros en Palacios Reales, hoy de Patrimonio Nacional. Se ocupó personalmente de la decoración del nuevo Palacio de la Granja.

 

Fue BARBARA DE BRAGANZA fiel y eficaz consejera política de su esposo Fernando VI, de quien fue valioso complemento y apoyo. Las crónicas la describen bondadosa, piadosa, inteligente, de fina sensibilidad y muy culta. Hablaba varios idiomas, amante de las artes, de la lectura –reunió una importante biblioteca- y, sobre todo, de la música. Tocaba varios instrumentos, compuso alguna obra y fue mecenas de la voz más afamada de su tiempo, la del italiano Carlo Broschi, el “castrati Farinelli”, y del músico Doménico Scarlatti durante años.

 

Fundó en 1750 el Real Monasterio de las Salesas Reales (Iglesia de Santa Bárbara) en Madrid para vivir los años de su viudedad y ser allí enterrada, consciente de no poder serlo en el Escorial al no haber tenido descendencia. Aunque no llegó a estrenarlo, hoy el que fuera palacio adjunto, es la sede del Tribunal Supremo. El capricho de una reina, exquisito ejemplo del rococó en España.

 

No podemos olvidar a la madrileña María Josefa Pimentel y Téllez-Girón, CONDESA-DUQUESA DE BENAVENTE Y CONSORTE DE OSUNA, quien tuvo una activa presencia en la vida intelectual de la época. Mujer inteligente e ilustrada, protegió y ayudó generosamente a literatos, científicos, arquitectos y pintores. Escritores como Leandro Fernández Moratín, Cadalso, Samaniego y José Iriarte eran habituales en las tertulias que organizaba en los salones de su palacio. Don Ramón de la Cruz estrenó varias obras allí. Además, quiso ocuparse personalmente del cuidado y la educación de sus 9 hijos (aunque 4 fallecieron en la infancia), a quienes dedicaba todo el tiempo que podía.

Contrató a Luigi Boccherini para enseñarles música. Fueron ella y su marido quienes introducen a GOYA en la corte, hasta llegar a ser nada menos que pintor de cámara. Ella le encargó números lienzos destinados al nuevo palacio de EL CAPRICHO, a las afueras de Madrid, que conserva uno de los jardines más bonitos del siglo XVIII.

Para su decoración también hizo venir de París a los mejores paisajistas y arquitectos del momento.

 

Educada con esmero en la corte portuguesa, MARÍA ISABEL DE BRAGANZA recibió una exquisita formación artística. De carácter sencillo y afable, se convierte en Reina de España por su matrimonio con su tío Fernando VII. Su corta vida, pues murió con 21 años a consecuencia de un parto, no le impidió tener un papel determinante para la cultura española. Propició que también las mujeres recibieran clases en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Fue ella quien motivó la fundación ¡nada menos! del Museo del Prado, una de las principales pinacotecas y más visitadas del mundo.

Ya afirmaba Santo Tomás: “Lo bello es aquello que, una vez visto, complace”. ¡Cuánta necesidad de belleza tenemos!

 

Y me permito terminar con ISABEL II, “la reina de los tristes destinos” como la llamó el inmortal Galdós. Reina desgraciada en lo personal, cuestionada desde su nacimiento como heredera al trono de su padre Fernando VII, encontró refugio en la música, pasión heredada de su madre la napolitana María Cristina de Borbón– quien había fundado en 1830 el Real Conservatorio de Música-. Los conciertos de música vocal e instrumental en Palacio eran continuos, con la participación entre otros de Franz Listz.  Protegió y dotó a numerosos artistas musicales. Fomentó la Zarzuela y la ópera. A ella debemos la construcción del Teatro Real de Madrid en 1850, digno coliseo para la capital de España, donde se han representado obras de los más destacados compositores por los mejores divos y orquestas del mundo. Creó en 1856 las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, donde artistas desconocidos pudieran darse a conocer al gran público, ganar medallas, menciones honoríficas y becas de formación. Obras como “El testamento de Isabel la Católica” de E. Rosales, “Don Pelayo en Covadonga” de L. Madrazo,” El primer desembarco de Colón en América” de D. Puebla, “La rendición de Bailén” de Casado del Alisal, “La conversión del Duque de Gandía” de Moreno Carbonero, “Los fusilamientos del tres de mayo en la montaña del Príncipe Pío” de V. Palmaroli, entre otros, fueron premiadas en distintas ediciones. Obras destinadas a resaltar momentos gloriosos de la historia de España. Las Exposiciones fueron un verdadero acicate para el resurgimiento del arte español, que premiaba a los mejores.

 

No es posible abarcar aquí todas las mujeres españolas que de alguna manera se implicaron en el servicio a la humanidad, que es lo propio de la cultura. Mujeres orgullosas de su condición femenina y que contaron con el apoyo, respeto y colaboración de los hombres de su entorno.

Por supuesto, no sólo rendir homenaje a las mujeres importantes y famosas del pasado o las contemporáneas, sino también a las anónimas, que expresan su talento femenino en el servicio a los demás en lo ordinario de cada día.

 ¡ES MUCHO LO QUE LA SOCIEDAD DEBE AL “GENIO FEMENINO”!

 

Constanza Carmona Soriano   

Historiadora del Arte

Directiva de la Asociación para la Difusión y Promoción del Patrimonio Español.                            

 

 

El patrimonio español con enfoque femenino

El patrimonio español con enfoque femenino

Tenemos la inmensa suerte de poder compartir con vosotros este artículo de nuestra colaboradora Constanza Carmona, historiadora del arte y Directiva de la Asociación para la Difusión y Promoción del Patrimonio Español.

Un repaso sobre el «genio femenino» en nuestra historia. Grandes mujeres que con la ayuda de también grandes hombres y sin enfrentamientos, han contribuido a enriquecer nuestro Patrimonio cultural. 

El artículo, lo vamos a publicar en dos entregas para que puedas empaparte bien de su riqueza. Aquí dejamos la primera parte. Esperamos que lo disfrutes.

EL PATRIMONIO ESPAÑOL CON ENFOQUE FEMENINO

Siempre es un buen momento para hablar del “genio femenino”. Y, aunque no es necesario esperar al día 8 de marzo, tan politizado e ideologizado por desgracia, su proximidad hace oportuno traer a la memoria el nombre de mujeres grandes de la historia de España que apostaron por la auténtica belleza, en particular de nuestro Patrimonio artístico y cultural. El común denominador es entender la Belleza como puerta de entrada a la Verdad y la Bondad, ya que cualquier manifestación artística, ya sea pintura, arquitectura, escultura, música, poesía, ha de entenderse como expresión del genio creador del hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios.

¡El arte nos acerca a lo infinito!

¡Son tantas las mujeres que podían estar en este artículo, que elegir se ha hecho difícil! Intentaré seguir un orden cronológico.

paneondereyesEmpecemos por DOÑA SANCHA LEÓN, hija de Alfonso V. Es la gran benefactora de LA COLEGIATA DE SAN ISIDORO DE LEÓN, junto con su esposo, el rey Fernando I. Uno de los conjuntos arquitectónicos románicos más destacados de España, por su historia, arquitectura, escultura, y por los valiosos objetos suntuarios que ha conservado. La hija de ambos, DOÑA URRACA DE ZAMORA, mujer fuerte y valiente, dedicó sus esfuerzos a continuar la obra de sus padres que se plasmaron en la bellísima decoración pictórica del Panteón Real, considerada “la Capilla Sixtina del Románico”. Asimismo, hizo magníficas donaciones como el “Cáliz de Doña Urraca” de oro y ágata, extraordinaria obra de orfebrería y posible Santo Grial según afirman algunos historiadores.

En las postrimerías del siglo XII, en una perfecta comunión de inquietudes, Alfonso VIII de Castilla, atendiendo los deseos de su esposa LEONOR PLANTAGENET, hija de Enrique II de Inglaterra y hermana de Ricardo Corazón de León y Juan sin Tierra-, fundan en Burgos el monasterio cisterciense femenino de las Huelgas Reales joya del románico, enriquecido a lo largo de los siglos con obras excepcionales por sus sucesores al convertirse en Panteón Real. Benedicto XVI: “Ella (la belleza) es un signo visible del Dios invisible, a cuya gloria se alzan estas torres, saetas que apuntan al absoluto de la luz y de Aquél que es la Luz y la Belleza misma (…).

 

ISABEL LA CATOLICA, mujer verdaderamente admirable en todos los sentidos. Como madre, esposa y reina. Sólo su fe recia la confortó del enorme sufrimiento en lo personal los últimos años de su vida. ¡Femenina donde las haya! Adornada de numerosas virtudes cristianas, además de inteligencia y belleza, poseía una gran formación cultural, capaz de conciliar razón y fe. Patrocinó la mayor gesta cultural habida nunca: descubrimiento y evangelización de América. Dictada por un concepto cristiano de la vida, nos ha dejado un inmenso legado cultural, artístico, político, económico y social. Conformó la unidad y la historia de España de su época, convirtiéndola en el estado más avanzado de Europa. Puso los pilares de su grandeza en los mejores siglos de su historia posterior. Supo rodearse de grandes humanistas, hombres de ciencias y letras, y fue mecenas de numerosos artistas e intelectuales. Acogió en la corte a buen número de damas a las que protegió y favoreció. Por ejemplo, Beatriz Galindo fue la elegida para enseñar latín- lengua culta de la época- a sus 5 hijos. Comprometida en su educación, preparó con igual esmero a sus hijos e hijas a fin capacitarles para cumplir- con la máxima preparación y responsabilidad- la misión destinada a su alto rango. Fue para ellos y para sus sucesores punto de referencia en el posterior camino de la vida. El pueblo la admiró y la amó.

 

Se implicó personalmente en numerosas iniciativas artísticas y culturales: enriqueció la Cartuja de Miraflores con el retablo y extraordinarios sepulcros en alabastro de sus padres y su hermano, que encargó a Gil de Siloe. En Toledo, bajo su patronazgo, se levantó el Monasterio franciscano de San Juan de los Reyes del arquitecto Juan Guas, la más valiosa muestra del gótico isabelino en España.

En Ávila, el dominico de Santo Tomás. En Santiago de Compostela el Hospital de los Reyes Católicos y otro más en Granada, hoy imponente sede del Rectorado de la Universidad, eran dedicados a la atención de peregrinos y enfermos. Numerosas instituciones religiosas y culturales recibieron donaciones de esta extraordinaria mujer adelantada a su tiempo, que luchó contra la esclavitud 300 años antes de que lo hiciera Lincoln.

 

La EMPERATRIZ ISABEL, mujer de gran sensibilidad e intuición, además de belleza. Unida en matrimonio a Carlos I, quien sintió verdadera veneración por ella. Compartieron ideales al servicio del bien de sus súbditos. En ella confiaba el emperador el gobierno de España durante sus largas ausencias por Europa. Con una sólida educación humanística, ambos amaron la música con pasión. Testimonio de ello es el patrocinio y mecenazgo de los más afanados compositores y la excelente Real Capilla, una de las mejores de Europa. A la emperatriz debemos la proyección de músicos como el gran organista Antonio Cabezón, “maestro supremo del teclado”, importantísimo para el futuro de la música europea.

Fascinados ambos por la belleza de la Alhambra de Granada, donde pasaron su luna de miel, y no queriendo tocarla, encargan construir al arquitecto Pedro Machuca en 1531 un solemne palacio junto a ella, más acorde con las nuevas necesidades, para pasar temporadas. ¡Obra única, Renacimiento italiano puro!

 

 

DOÑA JUANA DE AUSTRIA, inteligente hermana de Felipe II, regente del reino en varios momentos, trabajó incansablemente para que su casa natal se convirtiera en el Real Monasterio de clarisas de las Descalzas en Madrid, en 1572. Refugio de nobles y princesas que renunciaron a todo, menos a la Belleza, fue enriquecido en siglos posteriores con asombrosas obras de arte. Tan sólo subir la grandiosa escalera nos da una idea de lo que nos aguarda. Decorada al fresco por encargo de Sor Ana Dorotea, hija de Rodolfo II, es un espectáculo digno de ser disfrutado. Una vez dentro del recinto monacal, se suceden lienzos de Tiziano, A. Moro, Sánchez Coello, Van Dyck, Rubens, esculturas maravillosas por los mejores del Siglo de Oro.

Sin olvidar los fabulosos tapices de Rubens con el tema “El triunfo de la Eucaristía”, que regaló la infanta ISABEL CLARA EUGENIA. Imperdonable sería no mencionar que el gran compositor renacentista Tomás Luis de Vitoria fue elegido Capellán del monasterio. El más grande polifonista español de todos los tiempos y uno de los mejores de la Europa de su tiempo. ¡La mejor música sacra para el esplendor de la liturgia!

Alejada de todo posicionamiento político o ideológico, que tanto ha distorsionado la justa defensa de la dignidad de la mujer y su igualdad de derechos, apoyo el feminismo basado en el respeto propio y ajeno de la feminidad, de la mujer orgullosa de serlo. Feminismo no es confrontación ni competencia con el hombre. Es, en mi opinión, promover cuanto lleve a su pleno desarrollo y equilibrio vital. Educación- responsable- integral: humana y profesional. Es valorar su maternidad y su papel insustituible en la familia, célula de la sociedad, que no debe ser motivo de discriminación, sino favorecido por el ordenamiento jurídico, laboral, fiscal y económico.

¡ES MUCHO LO QUE LA SOCIEDAD DEBE AL “GENIO FEMENINO”!

Constanza Carmona Soriano

Historiadora del Arte

Directiva de la Asociación para la Difusión y Promoción del Patrimonio Español

 

Roger Bacon – 1220-1292

Roger Bacon – 1220-1292

La Iglesia ante los retos de la historia

Científicos y Religiosos

 

Roger Bacon

O.F.M. Filósofo, científico, y teólogo inglés.

Estatua de Roger Bacon en el Museo de Historia Natural de Oxford

En 1240 ingresó en la Orden de los Franciscanos pertenecientes a la Escuela de Oxford. Conocido también como Doctor Mirabilis (Doctor Admirable), fue uno de los frailes franciscanos más famosos de su tiempo. Inspirado en las obras de autores herederos y conservadores de las antiguas obras del mundo griego, puso considerable énfasis en el empirismo y ha sido presentado como uno de los primeros pensadores que propusieron el moderno Método Científico.

Descendiente de una familia adinerada, entró en la Universidad de Oxford, donde estudió las diversas ciencias de la época. Continuó sus estudios en París, donde se hizo doctor en Teología.

Fue un entusiasta proponente y practicante del método experimental para adquirir conocimiento sobre el mundo. Planeó publicar una enciclopedia completa, pero solo aparecieron fragmentos. Su frase más famosa fue «la matemática es la puerta y la llave de toda ciencia».

Científico avanzado a su tiempo, captó los errores del calendario juliano, señaló los puntos débiles de la astronomía de Ptolomeo, indicó en óptica las leyes de reflexión y los fenómenos de refracción, comprendió el funcionamiento de los espejos esféricos, ideó una teoría explicativa del arco iris, describió ingenios mecánicos (barcos, coches, máquinas voladoras) y tomó de los árabes la fórmula de la pólvora de cañón.

En sus once libros que hay publicados, Bacon trata de cimentar el saber científico sobre la experiencia. El cometido fundamental de la filosofía debe ser proyectar la sabiduría cristiana sobre la organización de la sociedad.

El Papa Clemente IV estuvo muy interesado en el trabajo de Bacon, tanto es así que lo ayudó a financiar un tratado que hable tanto de la fe cristiana como de la ciencia confirmada en ella. De esta propuesta salieron sus más célebres obras llamada Opera majusOpera minus y Opera tertium.

Opus maius, edición de 1750

Defendió el método de conocimiento basado en la experimentación y en la matemática. Bacon entendía que el fin de todas las ciencias estriba en aumentar el poder del hombre sobre la naturaleza. Su contribución matemática fundamental es la aplicación de la geometría a la óptica, para impulsar el uso de lentes de aumento como ayuda a la visión natural.

Estudios de óptica de Bacon

———————————————————————————————————————————————————————–

Pedro Ochoa