[emailpetition id=»177″] Una vez más un atentado vandálico, esta vez contra el monumento al Sagrado Corazón de La Roda de Andalucía.

Por información de distintos medios hemos conocido que, entre la 1 y las 2 de la madrugada del jueves 4 de junio, unos individuos han asaltado el monumento dedicado al Sagrado Corazón de Jesús en el municipio sevillano La Roda de Andalucía y han destrozado a golpes el rostro y las manos de la imagen.

Estos hechos suponen dos tipos de delitos, al menos: de una parte, por los daños causados al Patrimonio; y de otra, porque atentan contra los sentimientos religiosos -en este caso la Fe Católica- al tiempo que incitan al odio.

En declaraciones a ABC, el Sr. Alcalde de la localidad, Juan Jiménez (PP), se ha mostrado compungido ante estos «terribles» sucesos y los ha calificado como «actos terroristas contra el pueblo». Y no le falta razón.

Dejemos para las autoridades competentes que adopten las acciones que consideren oportunas para defender Patrimonio del Pueblo, y me centraré en lo que significan estos hechos «terribles» respecto a la herida que causan en los sentimientos religiosos de mucha gente y a la incitación al odio que suponen.

Cuenta ABC que este monumento –el único que existe en La Roda- es un símbolo para los vecinos de la localidad que está ubicado en la plaza que lleva el nombre de esta advocación, «la más emblemática de la localidad», en recuerdo de que el 30 de mayo de 1919, el rey Alfonso XIII leyó la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles. La inauguración tuvo lugar en octubre de 1952, durante las fiestas de la Virgen del Rosario.

Confieso que, al conocer la noticia, no he podido evitar el recuerdo del fusilamiento que sufrió el Sagrado Corazón de Jesús, al inicio de la Guerra Civil, en el Cerro de los Ángeles (Getafe – Madrid), a manos de milicianos republicanos, que después procedieron a la destrucción el monumento.

Esta petición va dirigida a todas las personas que, entre sus principios destaquen el amor a la libertad, el respeto a los demás y la tolerancia correctamente entendida. Les pido que firmen esta petición, que se concreta en cinco apartados:

1. En reparación y desagravio por el horror de golpear con saña y mutilar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. También te animamos a rezar al Sagrado Corazón de Jesús.
Firma aquí uniéndote a la reparación y desagravio.

2. En solidaridad con la gente de La Roda de Andalucía, hermosísima localidad andaluza, por la que alguna vez he pasado, camino a Málaga, por el dolor que les ha causado la destrucción de un monumento tan querido para ellos.

3. En apoyo a la reconstrucción del monumento, sobre lo cual el Sr. Alcalde del municipio ha declarado ya que «lo reconstruirán totalmente».

4. Con un mensaje también para los autores: «Por favor, recapacitad en lo que habéis hecho y, teniendo presente el dolor que habéis causado, pedid perdón. Os sentiréis mucho mejor». Cuando uno hace el mal al que primero perjudica es a sí mismo.

5. Pedir al Ministerio del Interior que investigue estos hechos con celeridad. En ellos podemos reconocer el odio hacia los católicos; y también rememorar actos de asesinato y persecución de la Guerra Civil. No se puede permitir tal grado de violencia. No es una casualidad que en el mes de junio se decapite a un Sagrado Corazón, tan relacionado con el que desde el centro de la Península, bendice a toda España.

No podemos dejar de relacionar estos hechos con los que se registran en el Congreso y en el Senado: allí también hay grupos que quieren volar Cruces y si pudieran destruirían también, al estilo de los talibanes de Afganistán con los Budas, el Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles.

Con tu firma les dirás también que defenderemos nuestros símbolos y nuestra fe con caridad, pero con determinación.

Las firmas las haremos llegar al Sr. Párroco y al Sr. Alcalde de La Roda de Andalucía; al Sr. Delegado del Gobierno de Andalucía y al Defensor del Pueblo de Andalucía; al Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Sevilla y al Excmo. Sr. Presidente de la Conferencia Episcopal Española