B16 CubaA pocas horas de la presencia de Benedicto XVI en Cuba Efrén Fernández, ex-prisionero de conciencia en Cuba nos hace llegar sus esperanzas sobre lo que esta visita puede suponer

Faltan alrededor de 48 horas para que Su Santidad Benedicto XVI visite la tierra de todos los cubanos, ese terruño insular que desde hace más de medio siglo fue convertido en una gran prisión por el régimen comunista de los hermanos Castro, que de forma dictatorial siempre ha privado a todos los cubanos de sus derechos, y por ende de la libertad.

La gran mayoría de los cubanos, creyentes en la fe católica o no, anhelan la visita del Papa, unos porque reafirmaran su amor en Cristo y los otros -no quedando exento de esto un por ciento considerable de los primeros- porque piensan que la presencia y la voz del Pontífice, que trasmite la verdad salvífica de Jesús, los liberara del yugo opresor.

Otra de las aspiraciones de los que forman la iglesia cubana, y de los no creyentes, es que el Sucesor de Pedro declare Venerable al Padre Félix Varela, un ilustre cubano cuyo legado tiene una enorme vigencia para sus coterráneos, a los que un día les dijo, “… que ellos son la dulce esperanza de la patria, y que no hay patria sin virtud, ni virtud con impiedad”.

Los católicos cubanos y de otras latitudes, están deseosos de escuchar el mensaje del Papa Benedicto XVI, cuando es muy necesario y trascendental hablar del perdón, la reconciliación, el amor, la esperanza y la libertad.