[emailpetition id=»37″]

Como te escribía la semana pasada, este mes, en Enraizados, está dedicado a “la belleza del amor esponsal”.

Por eso, volvemos a lanzar el Manifiesto por el pleno reconocimiento civil del Matrimonio canónico dirigido al Ministro de Justicia.

Está mal visto casarse para toda la vida. Ser fiel a tu esposa o a tu esposo. Y querer formar una familia estable.

El día que me casé, prometí esto a mi mujer: “Yo te recibo a ti como esposa y me entrego a ti y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida”.

Si tú también apoyas el matrimonio “para toda la vida”, firma el Manifiesto por el pleno reconocimiento civil del Matrimonio canónico.

Es un derecho fundamental de las personas la libertad de contraer matrimonio que no debe ser negado por ninguna ley positiva.

No queremos obligar a nadie, pero lo que pedimos es libertad: poder elegir la vía que queremos, la del matrimonio de verdad. Si otros quieren optar por el matrimonio abolible no se lo impedimos. ¿Por qué ellos si nos lo impiden a nosotros?

¿Qué pasa en España?

Si bien se reconocen efectos civiles al consentimiento matrimonial bajo la forma canónica, no se respeta íntegramente este ordenamiento, al que libremente se acogen los ciudadanos, para su aplicación por ejemplo en cuanto a las causas de disolución o nulidad.

Por esta razón, y amparados en el derecho, desde Enraizados promovemos este manifiesto, al que te puedes unir aquí:

(Puedes leer el texto completo pinchando en “Leer la petición”).

Cada vez se usa el matrimonio como algo de usar y tirar, como tantas cosas ahora.

Habrás oído alguna vez lo de: “Antes los matrimonios duraban más porque sabíamos que las cosas, cuando se estropeaban, se arreglaban”.

Y así es. Amarse no significa no pelearse nunca. Amarse significa paciencia, caridad, servicio, verdad… con la persona amada. La carta de San Pablo lo explica muy bien. Y el matrimonio es el símbolo visible de ese amor entre un hombre y una mujer.

Pero la unión bendecida por Dios en el templo, no es reconocida de igual modo en la Justicia.

¿Y si el matrimonio fuera indisoluble ante la Iglesia y también ante el Estado?

Esto es aceptado por las leyes en países como Portugal, República Dominicana y Colombia. ¿Por qué en España no?

Firma aquí este manifiesto.

Porque elegimos el matrimonio para siempre, civil y eclesiásticamente.

Porque sabemos que el matrimonio está bendecido por Alguien que es eterno.

Muchas gracias por defender el matrimonio canónico.