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Este sábado gozaremos de la gran alegría de ver beatificadas a otras 14 mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España. 14 religiosas concepcionistas que dieron su vida perdonando a aquellos que odian la fe. Pide que tengan un homenaje en los lugares donde nacieron.

Todas ellas murieron en Madrid, donde ya tienen una calle: la de las mártires concepcionistas. Calle que, por poco, se ha librado de la “limpia” de Carmena. Pero, ¿qué mejor ejemplo de mujeres que estas para una política “feminista” como ella?

¿Puedes pedirles a los alcaldes de los municipios donde nacieron también una calle para ellas? Hazlo firmando aquí.

En 1936 la madre María del Carmen Lacaba Andía y sus hermanas fueron expulsadas del monasterio de San José en Madrid. Lacaba llevaba tan solo un año de abadesa. Sabía lo que les podía pasar por ser religiosas.

Pero decidió quedarse con las hermanas enfermas y mayores. “De ninguna manera dejo a la comunidad y, sobre todo, a las queridas enfermas”, dijo antes de morir. Pudo huir y no quiso.

Diez de ellas se refugiaron en un piso de la calle Francisco Silvela. La portera de un edificio cercano las denunció. Los milicianos se las llevaron en un camión el 7 de noviembre. Nunca más se supo de ellas. No se han encontrado ni sus cuerpos.

La madre María del Carmen Lacaba había cuidado de sus hermanas hasta ese momento. También de una que se encontraba en aquel momento en silla de ruedas tras una operación y a la que los milicianos intentaron tirar por las escaleras.

Pide una calle en los lugares donde nacieron para la Madre Lacaba y sus compañeras, que son aún hoy un ejemplo de perdón

También fueron martirizadas dos religiosas concepcionistas del Monasterio de El Pardo. Fueron detenidas junto con el matrimonio que las ocultaba, pero lograron convencer a los milicianos para que dejaran en libertad a esta familia. Fueron fusiladas en Vicálvaro el 22 de agosto de 1936.

Serán beatificadas junto a las hermanas del monasterio de San José y dos religiosas del convento de Escalona, separadas de sus hermanas, retenidas en una checa y fusiladas en Madrid.

Pide que estas religiosas concepcionistas, que fueron asesinadas por odio a la fe y recibieron la palma del martirio, gocen de un homenaje en los lugares donde nacieron.

Ellas ayudaron a quien más lo necesitaba en vida y perdonaron a sus verdugos mientras morían.

Tu firma llegará:

– Al Ayuntamiento de Borja (Zaragoza), lugar de nacimiento de la Madre María del Carmen Lacaba Andía.

– Al Consistorio de Pamplona, donde nacieron Sor María Petra Pilar de los Dolores, la Madre María de San José Ytoiz y Sor María Juana de San Miguel.

– A Gradefes (León), municipio al que pertenecen Nava de los Caballeros (León), donde nació Sor María Beatriz de Santa Teresa, y Valdealcón, lugar de nacimiento de Sor María Clotilde del Pilar.

– A Avedillo, donde nacieron la Madre Inés de San José y Sor María del Carmen de la Purísima Concepción.

– A Sargentes de la Lora (Burgos), pueblo al que pertenece Santa Coloma del Rudrón, lugar donde nació Sor María Basilia de Jesús.

– A Villasur de Herreros (Burgos), municipio al que pertenecía Villorobe, donde nació Sor María de la Asunción.

– A Anaya (Segovia), localidad de Sor María Eustaquia de la Asunción.

– A El Toboso (Toledo), donde nació Sor María del Santísimo Sacramento.

(El resto nacieron en Madrid capital).

Firma aquí para que, también en el municipio donde nacieron, estas futuras beatas tengan una calle o un homenaje.

Muchas gracias por tu apoyo. Muchas gracias por pedir verdadera memoria histórica.

Sé que ellas ya tienen el mayor premio: la gloria eterna. Sin embargo, creo que los grandes ejemplos deben ser conocidos, y en la actualidad estamos necesitados de ejemplos de perdón como el de ellas. ¿No te ha pasado alguna vez que al pasar por una calle cuyo nombre no conocías has buscado en internet quién era esa persona? Pues imagínate cuánto pueden seguir evangelizando desde el cielo estas hermanas si se las hace un homenaje, como por ejemplo ponerles una calle, en sus lugares de nacimiento y muchas personas empiezan a “investigar” sobre sus vidas. Firma aquí